Bradley Barcola parecía uno de esos nombres capaces de volver a cruzar los caminos del PSG y del Barça durante el mercado de verano. El extremo francés no está completamente satisfecho con su rol en París y, con una oferta adecuada, Luis Enrique podía aceptar una salida que ayudara a reordenar su ataque. Sin embargo, el anuncio del fichaje de Anthony Gordon por el Barça ha cambiado por completo el escenario. La puerta azulgrana, que podía abrirse para Barcola, queda prácticamente cerrada.
Y es que el Barça ya ha hecho una apuesta fuerte por un extremo de primer nivel. Gordon llega para tener un papel importante, no para ser una pieza secundaria. Su capacidad para jugar en banda izquierda, atacar espacios, presionar y moverse también por zonas interiores lo convierte en un perfil muy parecido al que podía aportar Barcola. Por eso, después de una inversión tan importante, el club catalán ya no tiene motivos para lanzarse a por el francés.
Barcola se pierde la vía del Barça
La realidad es que Barcola tenía motivos para mirar fuera del PSG. Aunque está considerado uno de los mejores talentos franceses de su generación, no ha tenido el protagonismo que esperaba. En un equipo con tanta competencia, cada minuto se pelea al máximo y el extremo podía valorar una salida si aparecía un proyecto que le ofreciera más peso.
De este modo, el Barça aparecía como un destino atractivo. Hansi Flick busca velocidad, desborde y piernas jóvenes en ataque, y Barcola encajaba perfectamente en esa idea. Además, Luis Enrique podía ver con buenos ojos una venta importante si el PSG necesitaba ajustar piezas. El problema es que Gordon lo cambia todo. El inglés ocupa el espacio que podía tener Barcola dentro del Barça.
Luis Enrique gana una pieza importante
Para el PSG, la situación puede acabar siendo positiva. Si el Barça deja de presionar por Barcola, Luis Enrique conserva a un futbolista de enorme potencial, capaz de romper partidos y de seguir creciendo dentro del proyecto parisino. Eso sí, el reto será convencer al jugador para que quiera seguir. Barcola necesita sentirse importante y no solo una alternativa dentro de una rotación cargada de nombres.
Así pues, el fichaje de Gordon no solo refuerza al Barça, también cierra una vía de escape para Barcola. Luis Enrique podía plantearse venderlo, pero sin la opción azulgrana encima de la mesa, el mejor joven francés del PSG apunta a quedarse en París.
