El PSG de Luis Enrique ha pasado al ataque definitivo para desmantelar la línea defensiva del Barça. El técnico asturiano, gran conocedor de la casa azulgrana, ha puesto sobre la mesa una oferta de 150 millones de euros para llevarse a dos piezas clave del esquema de Hansi Flick como lo son Jules Koundé y Eric García.

Luis Enrique busca dotar a su zaga de la salida de balón y la polivalencia que ambos futbolistas representan. En la capital francesa, consideran que el bloque defensivo del Barça de los más interesantes y quieren replicar ese modelo en el Parque de los Príncipes. La oferta, que desglosa unos 90 millones por el francés y 60 millones por el catalán, situaría al club azulgrana ante el dilema importante.

Una inyección de 150 millones para respirar

Para el Barça, la propuesta del PSG es un arma de doble filo. Perder a Koundé, uno de los mejores laterales del mundo, y a un Eric García que vive su madurez futbolística, sería un golpe deportivo durísimo para Flick. Sin embargo, los 150 millones de euros limpios permitirían al club alcanzar de forma inmediata la ansiada regla del 1:1 del Fair Play financiero, dándole total libertad para fichar a una o dos superestrellas este verano.

Jules Koundé Barça / Foto: Europa Press
Jules Koundé Barça / Foto: Europa Press

Luis Enrique sabe que el Barça necesita liquidez y está utilizando esa necesidad para presionar. El técnico español valora la inteligencia de Eric y la potencia física de Koundé, dos perfiles que encajan como un guante en su obsesión por el juego de posición. En París, ya se habla de este movimiento como el gran golpe para asaltar la Champions League en 2027, aprovechando la debilidad económica de un rival como el Barça.

El vestuario del Barça, en vilo ante la posible fuga de talento

Tanto Koundé como Eric García son futbolistas muy integrados y respetados por el grupo. Mientras que el francés es uno de los muros del equipo, Eric se ha convertido en el líder desde la retaguardia. Perder a ambos de una tacada obligaría a Hansi Flick a reconstruir toda su defensa sin tener un margen ni un plan especialmente definido para no notarlo en exceso sobre el terreno de juego.

De este modo, el PSG vuelve a ser la sombra que acecha al Camp Nou con una oferta que parece irrechazable sobre el papel, pero que es demasiado dolorosa en el campo. Luis Enrique tiene claro que el futuro de su proyecto en París pasa por el talento formado o consolidado en Barcelona. La decisión final está ahora en manos de Deco y Laporta.