Luis Enrique ha dado luz verde para que el PSG acelere por Yan Diomandé, una de las mayores revelaciones. El extremo marfileño del RB Leipzig se ha convertido en una prioridad para el campeón francés y el club ya ha abierto conversaciones después de conocer que el futbolista prefiere París como destino. La operación, sin embargo, todavía necesita acuerdo entre clubes.
El interés no es nuevo. Diomandé explotó en la Bundesliga con velocidad, potencia y una capacidad de desborde que lo ha colocado entre los atacantes jóvenes más cotizados del continente. Su perfil recuerda al de los grandes extremos dominantes, capaces de recibir abiertos, eliminar rivales y atacar espacios con facilidad. En París consideran que puede convertirse en una estrella del nivel de Vinicius o Lamine Yamal.
El PSG acelera después del Mundial
La competencia es enorme. El Liverpool convirtió al marfileño en uno de sus objetivos prioritarios y llegó a presentar una propuesta cercana a los 100 millones de euros, rechazada por el Leipzig. El club alemán mantiene una posición fuerte porque Diomandé tiene contrato hasta 2030 y no dispone de cláusula de salida. Las exigencias pueden superar los 100 millones de euros si en Leipzig finalmente aceptan negociar.
El PSG, sin embargo, cuenta con una ventaja importante: la voluntad del jugador. Informaciones recientes señalan que Diomandé ha indicado su preferencia por trasladarse a París, lo que ha permitido abrir conversaciones directas con el Leipzig. Luis Enrique considera que su explosividad encaja perfectamente con un equipo que necesita mantener amenaza por fuera y seguir incorporando futbolistas jóvenes con margen para crecer.
Luis Enrique quiere otro extremo diferencial
La llegada de Diomandé también puede provocar movimientos dentro de la plantilla parisina. Bradley Barcola aparece relacionado con varios clubes mientras el PSG prepara espacio para nuevas incorporaciones ofensivas. La idea sería añadir un extremo capaz de competir desde el primer día, pero también de convertirse en uno de los grandes referentes del proyecto durante la próxima década si mantiene su progresión.
Por ahora, hablar de fichaje cerrado sería adelantarse porque el acuerdo entre PSG y Leipzig todavía no está firmado. Lo que sí ha cambiado es la velocidad de la operación: París ha abierto negociaciones, el jugador prioriza el proyecto francés y Luis Enrique lo quiere como uno de sus grandes refuerzos. El Liverpool sigue presionando, pero el PSG siente que ahora está mejor colocado para quedarse con uno de los diamantes más deseados de la Bundesliga.
