La afición del Barça siempre ha estado habituada a disfrutar de los mejores delanteros centro de la historia. Por el Spotify Camp Nou han pasado auténticas leyendas como Ronaldo Nazário, Samuel Eto'o, Luis Suárez, Romário o Quini, entre muchos otros. Ahora en esta lista hay que sumar un Lewandowski que no tiene nada que envidiarles. Todo lo contrario. Porque en un ranking de mejores 9s que han vestido la camiseta blaugrana, seguramente habría que ponerlo bien arriba, tanto por sus registros como por el legado que deja en Barcelona.
La misión del soldado Lewandowski
Son tres Ligas en cuatro temporadas y 119 goles. Como bien ha dicho él en su despedida, "la misión está completada". Cuando llegó a Barcelona, todo el mundo esperaba goles, es algo que llevará para siempre en su ADN, pero su trayectoria como culé va más allá de eso. Lewandowski ha trazado una comunión con el club barcelonés que trasciende las estadísticas y los títulos. Catalunya se ha convertido en su nueva casa, donde ha vivido "el capítulo más increíble de su carrera".
La gran mayoría de futbolistas, cuando cumplen 34 años, ya empiezan a convivir con el declive. Algunos se retiran, otros apuestan por el dinero de Arabia o de Estados Unidos. En cambio, hay una especie que está en peligro de extinción a la que pertenece Lewandowski. Aquellos que nunca tienen suficiente, que siempre buscan un reto más. Casi como si fuera un estilo de vida. Y el reto que afrontó en el Barça era mayúsculo: resucitar un equipo que parecía muerto y devolver la ilusión a una afición que estaba dormida, falta de ídolos y sueños.
El padrino de una generación dorada
Llegar al Barça en aquel momento era una apuesta que podía salir muy mal. Más aún con 34 años. Pocos futbolistas de la entidad de Lewandowski querían fichar por un club blaugrana tocado deportiva y económicamente. El tiempo, sin embargo, ha acabado poniendo todo en su lugar. Lewy se ha convertido en una leyenda del club barcelonés. Ha faltado la guinda de la Champions, es cierto, pero la mentalidad que ha aportado a un equipo tan joven como el de los últimos años será vital para el proyecto deportivo.
Lewandowski ha sido el padre de este grupo de futbolistas que tanto ilusiona, mientras que Flick ha sido el abuelo. Juntos, han formado un binomio que será complicado de superar. El polaco siempre ha brillado con Hansi en el banquillo. Es con el entrenador que mejor ha funcionado, tanto en el Barça como en el Bayern: 83 goles en Múnich, 60 en Barcelona bajo las órdenes del alemán. Juntos ganaron la Champions con el Bayern en el año 2020. La única de la carrera del polaco. No ha podido levantarla en Barcelona, pero si Flick lo acaba consiguiendo, una parte del mérito también será para Lewy. Porque antes de volver a conquistar Europa, el Barça primero tenía que aprender a competir de nuevo.
