Científicos se plantean si las abejas y ChatGPT podrían ser conscientes

Un debate científico y filosófico ha surgido recientemente y tiene a ChatGPT como protagonista. ¿Las abejas y la IA pueden tener conciencia? Imagina que está una abeja volando por tu casa y, por otro lado, estás frente a tu ordenador chateando con tu IA. ¿Qué hay de distinto? Para poder saber si un animal o una máquina tenía conciencia, nos enfocábamos en su comportamiento. Desde hace unos años, se pensaba que la IA podría tener una charla de filosofía sin problema, por lo que podría ser consciente. ¿Está sintiendo algo realmente?

Del lado de los animales, si vemos que un animal está retorciéndose del dolor, ¿realmente siente dolor o es un simple reflejo? Como podríamos esperar, los científicos han encontrado que las apariencias engañan. La IA podría actuar como si tuviera sentimientos cuando claramente no los tiene; un insecto podría estar experimentando el mundo completamente sin hablar con nosotros.

Hay que dejar de observar lo que hacen y empezar a observar cómo lo hacen

En abril de 2024, un grupo de 40 científicos en Nueva York propuso una declaración sobre la conciencia animal. Fue firmada por más de 500 científicos y filósofos en una conferencia. Indica que la conciencia es posible en todos los vertebrados e invertebrados, incluyendo hasta los cefalópodos como los pulpos y calamares, crustáceos e insectos. Hace 5 años, se propuso una prueba para determinar si algo era consciente comprobando si se podía conversar. Bajo esto último, podría decirse que la IA es consciente; las máquinas podrían serlo. 

El artículo que se publica en Trends in Cognitive Sciences se centra en la mecánica, además de la tradición de la ciencia cognitiva, para identificar una lista de indicadores de consciencia partiendo de la estructura del procesamiento de la información. ¿Qué indican los veredictos? Sobre la IA, señalan que las actuales no tienen conciencia. Son herramientas avanzadas, pero su mente interna no funciona como la nuestra. No se descarta que en el futuro su construcción pueda ser modificada para que puedan tener conciencia. 

Esta imagen de una abeja fue generada con IA
Esta imagen de una abeja fue generada con IA

En el caso de las abejas y los insectos en general, a pesar de que pueden tener cerebros diminutos, eso no significa que no procesen información. Para nuestra sorpresa, lo hacen de una forma compleja. Las abejas se enfrentan a varios retos diariamente; eso incluye mover su cuerpo con muchos sentidos, además de tomar decisiones difíciles que las llevan a resolver problemas para sobrevivir. Este denominado Cerebro en acción es un candidato perfecto para generar una conciencia básica. 

Saber quién o qué tiene conciencia no es solo un juego de ciencia ficción, es una cuestión ética. Al tener la aceptación de que un animal es consciente, sin importar su tamaño, puede sufrir y nosotros, como seres humanos pensantes, tenemos la responsabilidad moral de tratarlo bien. Lo mismo podría ocurrir con un objeto, en este caso una máquina que llegue a tener sentimientos reales. Por lo que ahora la IA está lejos de sentir algo, pero esa pequeña abeja puede ser más consciente de lo que parece.