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Leo Messi empieza a ver el final de su carrera internacional mucho más cerca de Nueva York que del Camp Nou. La final del Mundial contra España puede convertirse en el último gran escenario de su historia con Argentina. Durante años se fantaseó con una despedida definitiva en Barcelona, incluso mirando al Mundial 2030 que tendrá a España entre sus sedes. Pero esa posibilidad cada vez parece más lejana.

El motivo es evidente. Leo Messi llega a la final con Argentina a un partido de lograr algo histórico como lo es ganar dos Mundiales consecutivos. Si la albiceleste vuelve a levantar el título, el argentino tendría muy pocos motivos deportivos para alargar su carrera internacional cuatro años más. En 2030 tendría 43 años, una edad que convierte cualquier plan en una apuesta casi imposible.

Nueva York gana al Camp Nou

El Camp Nou siempre tendrá un peso emocional enorme en la carrera de Messi. Allí se convirtió en leyenda, allí construyó la mayor parte de su historia y allí muchos aficionados soñaban con verlo cerrar el círculo. Pero una cosa es una despedida sentimental y otra muy distinta jugar otro Mundial completo con Argentina.

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El escenario de Nueva York tiene otro significado. No sería una despedida del Barça, sino una despedida mundialista. Una final contra España, con Lamine Yamal enfrente y con Argentina defendiendo la corona, ofrece un relato difícil de superar. Si Messi gana, el cierre sería casi perfecto. Si pierde, también podría entender que ya ha llegado demasiado lejos.

El Mundial de 2030 queda muy lejos

El Mundial de 2030, con España como una de las grandes sedes, parecía durante un tiempo una tentación romántica. Ver a Messi despedirse en territorio español, incluso con el Camp Nou en el imaginario, habría sido una imagen potentísima. Pero el propio paso del tiempo ha ido enfriando esa opción. Messi ya no necesita demostrar nada. Ganó la Copa América, ganó el Mundial de Qatar y ahora tiene otra final por delante. Estirar hasta 2030 solo tendría sentido si el cuerpo, el deseo y la selección lo pidieran de forma natural. Y todo apunta a que no será así.

Por eso Nueva York aparece como el escenario más realista para su adiós mundialista. El Camp Nou podrá tener un homenaje, una noche especial o una despedida simbólica. Pero la retirada definitiva de Messi con Argentina, si este Mundial termina con éxito, parece tener fecha mucho antes. Y puede llegar en la final más grande posible.