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Lamine Yamal ha conseguido lo que quería con Alejandro Balde, el lateral sigue en el Barça y no se ha producido una salida que habría generado mucho malestar dentro del vestuario. Sin embargo, eso no significa que su situación deportiva se haya solucionado. Hansi Flick sigue teniendo muchas dudas con él y el mensaje es contundente, porque cuando vuelva a tener una oportunidad, tendrá que responder desde el primer minuto si quiere que se repita.

Balde parte muy por detrás en la rotación y todo apunta a que tendrá pocos minutos durante esta temporada si no cambia radicalmente su dinámica. Flick considera que el puesto se gana con rendimiento y concentración, no con jerarquía ni con el respaldo de compañeros importantes. Lamine puede haber influido para que continúe, pero no puede garantizarle un sitio en el once.

Flick no piensa regalarle ninguna oportunidad

El técnico alemán lleva tiempo esperando una reacción que todavía no llega. Balde tiene condiciones físicas y ofensivas de sobra como para ser un jugador importante, pero necesita recuperar intensidad, atención defensiva y continuidad. Su margen de error es mucho menor porque otros jugadores han aprovechado mejor sus oportunidades.

EuropaPress 7721306 alejandro balde of fc barcelona in action during the joan gamper trophy

Cuando le llegue el turno, Flick espera ver la mejor versión del lateral. Un partido flojo, una desconexión o una actitud poco convincente pueden volver a mandarlo al final de la rotación. La paciencia existe, pero ya no es ilimitada.

Lamine lo apoya, pero no puede jugar por él

La relación de Balde con Lamine y otros jugadores del vestuario sigue siendo muy buena, y ese respaldo ha ayudado a que su continuidad fuera vista con mejores ojos. Sin embargo, dentro del campo todo depende exclusivamente de él. Flick separa perfectamente la gestión del vestuario de las decisiones deportivas. Puede entender que Lamine Yamal quiera mantener cerca a un amigo y compañero importante, pero no va a alterar sus criterios por esa razón.

Balde tiene, por tanto, una segunda oportunidad, pero llega en condiciones muy exigentes. Se queda en el Barça, sí, aunque tendrá que demostrar que merece seguir formando parte del proyecto. Lamine se ha salido con la suya evitando una salida inmediata, pero hasta ahí llega su influencia. Flick no le perdonará a Balde otra etapa de bajo rendimiento. Si quiere recuperar minutos, deberá hacerlo con fútbol, intensidad y una respuesta inmediata cuando llegue su oportunidad.