La situación ofensiva del Barça empieza a generar situaciones incómodas dentro del vestuario. Y es que Lamine Yamal no está del todo satisfecho con uno de sus compañeros habituales en el ataque culé. No existe un gran conflicto ni problemas personales, pero sobre el césped el joven extremo siente que su talento no siempre obtiene la recompensa que merece.

El foco apunta directamente a Ferran Torres. Lamine Yamal considera que muchas de las ocasiones que genera y acaban con un gran pase definitivo, no están siendo aprovechadas como merecen. El extremo cree que, con un delantero más eficaz de cara a portería, podría aumentar notablemente su cifra de asistencias y su impacto en los partidos, dándole más argumentos para el Balón de Oro.

Lamine Yamal siente que su talento no se aprovecha

Y es que el canterano del Barça está firmando partidos de enorme calidad. Desborda, atrae defensas y deja a sus compañeros en posiciones claras de remate. Sin embargo, ve cómo se desperdician oportunidades muy claras que nacen de sus botas. No es una cuestión de ego, sino de lectura futbolística, Lamine Yamal entiende que por todo lo que hace sus compañeros finalizan con éxito pocos remates.

Ferran Torres Instagram (4)

La relación con Ferran Torres sigue siendo buena, pero el extremo no oculta que espera más de su compañero. Considera que un delantero de más instinto goleador sacaría mucho más partido a su fútbol. En este sentido, el mismo jugador siente cierta frustración al ver cómo acciones decisivas se diluyen cada partido por la falta de puntería.

Flick no tiene margen de maniobra en el 9

La realidad, sin embargo, es mucho más compleja para Hansi Flick. El técnico alemán es consciente de las limitaciones de la plantilla en la posición de delantero centro. Robert Lewandowski sigue siendo la referencia ofensiva, pero su edad y la exigencia del calendario obligan a dosificarlo si se quiere que llegue fresco a los momentos clave de la temporada.

Ahí aparece Ferran Torres como solución casi obligada. No porque sea indiscutible, sino porque no hay muchas más alternativas en la punta de ataque. Flick valora su trabajo sin balón y su capacidad de trabajo, aunque también sabe que la falta de acierto penaliza tanto al equipo como a jugadores creativos como Lamine Yamal.

Así pues, el Barça vive una situación delicada: una de sus mayores joyas siente que podría brillar todavía más, pero las limitaciones de la plantilla obligan a mantener una apuesta que no termina de convencer del todo. Y mientras tanto, Lamine Yamal sigue creciendo y exigiendo más.