El rendimiento de Lamine Yamal sigue siendo, de nuevo, una de las grandes noticias del Barça, pero también empieza a encender algunas alarmas fuera del club. En concreto, en la Selección de España, donde Luis de la Fuente ya observa con atención la carga de minutos del joven extremo de cara a la forma en la que va a llegar al Mundial de 2026, donde las opciones de ganar el título, pasan por tener al 10 del Barça en plenas facultades para marcar diferencias.

Y es que ya no se entiende un once de Hansi Flick sin la presneica de Lamine Yamal. El joven es un titular indiscutible en el Barça y su presencia en el campo es constante, lo que le obliga a asumir un desgaste elevado pese a su corta edad.

El exceso de minutos preocupa a la selección

El principal temor del seleccionador es que Lamine llegue al próximo gran torneo lejos de su mejor versión física. La acumulación de partidos, viajes y exigencia competitiva puede pasar factura a medio plazo y hacer que el Mundial sea mucho más complicado de lo que parece.

EuropaPress 7387108 lamine yamal of fc barcelona gestures during the spanish league laliga ea
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La realidad es que el futbolista está participando prácticamente en todos los encuentrosm, ya sean más o menos relevantes para el equipo, lo que reduce sus periodos de descanso y aumenta el riesgo de fatiga o bajón de rendimiento. En la selección consideran que gestionar bien sus minutos será clave para que pueda rendir al máximo nivel cuando llegue el momento decisivo.

Un talento que necesita equilibrio

Nadie duda del talento de Lamine Yamal, pero su situación exige un equilibrio delicado. En el Barça, la necesidad de resultados y su impacto en el juego hacen difícil dosificarlo y Flick lo sabe. Sin embargo, desde la selección se insiste en la importancia de cuidar su estado físico, pensando en el Mundial. Un exceso de carga a estas edades puede condicionar su rendimiento futuro, especialmente en competiciones tan exigentes como un Mundial.

De este modo, el foco no está en su nivel actual, sino en su capacidad para mantenerse en la élite sin desgaste excesivo. Así pues, Lamine Yamal afronta un reto más allá del fútbol, como lo es gestionar su físico en una etapa clave de su carrera. Y en ese proceso, Luis de la Fuente ya ha encendido la primera señal de alerta.