Jules Koundé vuelve a aparecer como uno de los nombres que pueden salir del Barça si llega una oferta importante. Hansi Flick valora su experiencia y su polivalencia, pero también existe una cuestión táctica que empieza a pesar cada vez más, como lo es su convivencia con Lamine Yamal por la banda derecha no termina de funcionar cuando el francés no está a su mejor nivel. Y el principal perjudicado acaba siendo precisamente el extremo.
La realidad es que Lamine Yamal necesita un lateral que le dé soluciones muy concretas. Puede ser un jugador muy fuerte defensivamente, capaz de protegerle la espalda y permitirle recibir más arriba, o bien un lateral especialmente preciso con balón, fino en la asociación y capaz de acompañarle sin invadir sus espacios. Cuando Koundé no ofrece ninguna de esas dos versiones con suficiente continuidad, el costado derecho pierde fluidez.
Lamine necesita otro tipo de lateral a su lado
El problema no está únicamente en la defensa. Lamine concentra muchas ayudas rivales y necesita que el futbolista que aparece detrás sepa interpretar cuándo doblar, cuándo quedarse y cuándo jugar rápido por dentro. Si el lateral tarda demasiado en decidir o no tiene precisión en el último pase, el extremo recibe más veces rodeado y con menos opciones para acelerar.

Jules Koundé, cuando está físicamente bien y agresivo atrás, puede compensarlo con seguridad defensiva. Sin embargo, en los momentos en los que también baja su rendimiento en los duelos, Flick pierde una de las razones principales para mantenerlo como titular junto a Lamine.
Por 60 millones, el Barça escuchará
Por eso, una oferta alrededor de los 60 millones de euros durante el próximo verano cambiaría mucho el escenario. El Barça entiende que Koundé conserva un mercado importante y que una venta permitiría reinvertir una cantidad elevada en un lateral que encaje mejor con las necesidades del ataque. La prioridad sería encontrar un perfil que complemente realmente a Lamine. Flick quiere que su estrella tenga detrás un futbolista fiable sin balón, pero también suficientemente limpio técnicamente para participar en las combinaciones rápidas.
No se trata de que exista un problema personal entre ambos. La incompatibilidad es principalmente futbolística y se hace mucho más evidente cuando Koundé atraviesa una mala fase. Si recupera su mejor nivel, puede seguir siendo útil. Pero si llega una propuesta de 60 millones y el Barça tiene localizada una alternativa más adecuada, la venta será muy difícil de rechazar. Para Flick, proteger el rendimiento de Lamine pesa cada vez más en cualquier decisión sobre el lateral derecho.