Joan Laporta ya piensa a medio plazo en el futuro del banquillo del Barça y tiene un nombre por encima del resto para cuando termine la etapa de Hansi Flick, como lo es Cesc Fàbregas. El exfutbolista azulgrana se ha convertido en uno de los entrenadores que más gustan dentro del club y su evolución en el Como ha reforzado una idea que hace tiempo circula en en entorno del Barça. Si llega el momento de buscar relevo, será uno de los primeros candidatos.
La comparación con Pep Guardiola aparece precisamente por su manera de entender el juego. Cesc apuesta por equipos protagonistas, con salida limpia desde atrás, centrocampistas capaces de dominar mediante la posesión y mucha movilidad entre líneas. No se trata de convertirlo literalmente en otro Guardiola, pero en el Barça consideran que representa un perfil muy compatible con la identidad que quieren mantener y desarrollar en los próximos años.
Cesc tiene una vía para salir del Como
Uno de los aspectos que facilita cualquier operación futura es su situación contractual. Cesc tendría una cláusula que permitiría abandonar el Como con mayor facilidad si aparece la posibilidad de regresar al Barça como entrenador. Eso evita que una eventual negociación tenga que convertirse en una batalla económica imposible.

Joan Laporta valora especialmente que conozca el club desde dentro. Cesc se formó en la Masia, jugó en el primer equipo y entiende la presión que rodea cada decisión en el Barça. A ello se suma una experiencia internacional importante después de pasar por Inglaterra, España, Francia e Italia durante su carrera.
Flick sigue mandando, pero el futuro está preparado
Todo esto no significa que el Barça quiera precipitar la salida de Flick. El alemán continúa siendo el entrenador del proyecto y mantiene la confianza mientras los resultados acompañen. La planificación responde simplemente a una idea básica, porque la idea es no llegar sin alternativas cuando algún día termine su ciclo. Cesc encaja además con una plantilla construida alrededor de futbolistas técnicos como Pedri, Lamine Yamal o Pau Cubarsí. Su propuesta pretende dominar con balón y desarrollar jugadores jóvenes, dos elementos que pesan muchísimo en cualquier elección del Barça.
Por eso, en los despachos su nombre gana fuerza. Laporta sabe que el cambio de entrenador puede llegar dentro de uno, dos o varios años, pero quiere tener preparada una sucesión coherente. Flick tiene presente y Cesc aparece cada vez más claramente como una opción de futuro. Si finalmente se produce el relevo, el Barça buscará mantener una línea reconocible y confía en que Fàbregas pueda representar esa nueva etapa.