Lamine Yamal no tiene ninguna duda sobre quién es el mejor futbolista de la historia. El joven delantero del FC Barcelona considera que Leo Messi está por encima del resto. Sin embargo, cuando se trata de elegir a su gran referente, el internacional español señala a un brasileño que también dejó huella en el Camp Nou: Neymar Jr.
El atacante azulgrana explicó sus preferencias durante una rueda de prensa del Mundial 2026. Los periodistas preguntaron a Lamine por el hat trick conseguido por Messi frente a Argelia. El futbolista español respondió con admiración hacia el argentino. “Cada partido demuestra que es el mejor de la historia. Si alguien tiene dudas de ello es porque las busca”, aseguró. Pero inmediatamente introdujo un matiz importante: “Leo es el mejor de la historia, pero mi ídolo es Neymar por estilo de juego”.
Lamine Yamal prefiere a Neymar Jr
La explicación encaja con la personalidad futbolística de Lamine Yamal. El extremo disfruta encarando defensas, buscando el regate y generando ocasiones mediante acciones individuales. Neymar destacó precisamente por esas cualidades durante su etapa en el Barcelona. Messi, por su parte, representa para Lamine una referencia de excelencia difícil de igualar. El joven distingue así entre el futbolista que más admira y aquel cuyo estilo le inspira especialmente.
Eso sí, el delantero quiere desmarcarse de cualquier comparación. En aquella comparecencia no quiso entrar en una carrera goleadora con otras estrellas. “Mi obsesión no es marcar como lo han hecho Mbappé o Messi. Mi estilo de juego es otro”, explicó.
En otra entrevista concedida a Mundo Deportivo, Lamine volvió a elogiar al argentino. El futbolista calificó su rendimiento de extraordinario y reconoció la influencia de Messi, Neymar y Cristiano Ronaldo sobre su generación. “Ellos han marcado la infancia de todos los que estamos jugando ahora”, recordó. Sin embargo, también dejó clara su mentalidad competitiva: “Siempre le deseo lo mejor, pero si llego a la final quiero ganar”.
Admiración compartida
La relación entre ambos tiene además una historia singular. Una fotografía de Messi bañando a Lamine cuando era un bebé se hizo viral años después. El argentino recordó aquella imagen antes de la final del Mundial. “Esa foto es una locura, es la vida”, confesó.
Una admiración que es mutua. El capitán argentino reconoció que Lamine tiene una carrera extraordinaria por delante, aunque esperaba que no brillara precisamente contra su selección. Ambos futbolistas intercambiaron elogios antes de verse las caras. Pero, llegado el momento decisivo, ninguno estaba dispuesto a regalar nada. Porque una cosa es la admiración y otra muy distinta competir por una Copa del Mundo. Sobre el césped, no hay amigos que valgan.
