La llegada de Jürgen Klopp al Real Madrid no viene acompañada, por ahora, de una lista de fichajes ni de exigencias al club en el mercado. Aunque ha puesto varios nombres en la mesa. Sin embargo, sí trae una idea muy clara de lo que no quiere. El técnico alemán ha trasladado a la dirección deportiva que hay tres jugadores con los que no cuenta, y entre ellos aparece el nombre de Vinicius, en una decisión que muy pocos se esperaban.
Y es que Klopp considera que Vinicius representa todo aquello que él no tolera en un vestuario de máxima exigencia. El brasileño, pese a su talento, arrastra una fama interna de desconexión en ciertos tramos de partido, gestos de desgana en la presión y una actitud que no encaja con la idea de trabajo colectivo del alemán. Klopp cree que chocarían desde el primer día y prefiere cortar el problema de raíz antes de llegar.
Vinicius, una incompatibilidad total con Klopp
El técnico entiende que el Real Madrid necesita un cambio de y no está dispuesto a hacer excepciones por estrellas. Vinicius, para Klopp, no es entrenable en su contexto actual. No duda de su calidad, pero sí de su compromiso defensivo y de su predisposición a asumir sacrificios cuando el equipo lo necesita. En su modelo, el extremo debe correr, presionar y trabajar sin balón, algo que no ve garantizado en el brasileño.
Por eso, Klopp ha sido claro, porque si él manda, Vinicius debe salir. No lo considera una venta traumática, sino una oportunidad para el club de hacer caja y reconstruir el equipo bajo otros parámetros. En Chamartín saben que esta postura no es negociable y que el alemán no dará marcha atrás si se le obliga a convivir con un jugador en el que no cree.
Mastantuono y Brahim, sin nivel ni encaje
El segundo nombre en la lista es Mastantuono. Klopp no le ve nivel para competir en la élite del Real Madrid y considera que lo demostrado recientemente, especialmente en Lisboa, confirma sus dudas. El argentino no le ofrece garantías ni presente ni futuro inmediato, y el alemán no está dispuesto a esperar procesos largos en un club que exige rendimiento instantáneo. El tercer señalado es Brahim Díaz. Aunque valora que siempre trabaja, Klopp entiende que no tiene margen de crecimiento dentro de su sistema.
Así pues, Klopp no pide fichajes, pero sí una limpieza clara. Tres salidas obligatorias que marcan el inicio de una nueva etapa en el Real Madrid, con decisiones duras, nombres pesados y un mensaje inequívoco: aquí jugará quien esté dispuesto a trabajar al máximo nivel, sin excepciones.
