Julián Álvarez está cada vez más lejos del Barça, y también del resto de clubes que habían mostrado interés por su incorporación. Porque las elevadas exigencias económicas que presenta el Atlético de Madrid para permitirle hacer las maletas complican enormemente su posible salida este verano, exigiendo una cifra cercana a los 200 millones de euros. Le han colocado el cartel de intocables, y tan solo una propuesta astronómica provocaría que cambiaran de opinión.
Enrique Cerezo ha dejado bien clara su postura, y se ha mostrado inflexible, rechazando todas las ofertas que le han llegado en estas últimas semanas. Un varapalo para Joan Laporta, quien se mostraba optimista hasta hace poco, pero que ha comenzado a asumir que la contratación de ‘La Araña’ será prácticamente imposible, al menos, este año. El problema es que esto deja en una situación muy delicada al delantero nacido en el año 2000, quien se ha enemistado con la afición.
No gustó nada que hiciera público su deseo de cambiar de aires, y en la grada del Metropolitano opinan que ha tenido una actitud muy mejorable. Aparte, su relación con Diego Pablo Simeone tampoco es precisamente la mejor, ya que se ha atrevido a cuestionar sus planteamientos y sus decisiones en numerosas ocasiones. Sin embargo, mucho tendrán que cambiar las cosas para que la siguiente campaña le veamos con otra camiseta.

Y desde el diario ‘Sport’ aseguran que Julián podría acabar reculando, y pidiendo perdón al Atleti. Viendo que próximamente tendrá que reincorporarse a los entrenamientos, cuando finalicen sus vacaciones después de haber jugado la final del Mundial, han recomendado al ex de Manchester City y de CA River Plate que se disculpe por sus palabras y por su comportamiento, para intentar rebajar la tensión que existe entre todas las partes.
Si esto acaba sucediendo, sería una prueba inequívoca de que el Barça tendrá que olvidarse definitivamente de Álvarez, para comenzar a explorar otras vías que también resulten interesantes para ocupar la demarcación de delantero centro.
Julián solamente tiene dos opciones
La opción más fácil y lógica para Julián sería pedir perdón, como ya hemos comentado previamente. Pero la otra consistiría en intentar añadir más presión, declarándose en rebeldía, y forzando un traspaso al Barça o a cualquier otro equipo que tenga interés en sacarlo del Atleti.
Aunque viendo los planes que tienen Cerezo y Simeone, no parece que esta medida pueda dar el resultado esperado…