Una de las imágenes más comentadas del partido contra el Atlético de Madrid fue el enfado enorme de Lamine Yamal. Durante todo el partido, tuvo que soportar comentarios racistas de parte de la afición rival, aunque esto no le despistó, y firmó una actuación excelente. Sin embargo, sorprendió que no celebrara el gol de Robert Lewandowski, a pesar de ser decisivo para la victoria, y para poder conseguir los tres puntos que dejan prácticamente sentenciado el título de La Liga EA Sports.
Era una diana muy importante para aprovechar la derrota del Real Madrid contra el RCD Mallorca pocas horas antes, y todos los futbolistas del Barça lo sabían. Por esa razón, se mostraron eufóricos en la celebración del gol del astro polaco. Todos, menos el ‘10’, quien ni se inmutó, y se marchó del terreno de juego cuando se escuchó el pitido final. Una clara demostración de que no estaba satisfecho por algún motivo, y sin querer hablar con Hans-Dieter Flick ni con ningún compañero.
El técnico alemán, como era de esperar, tuvo que responder varias preguntas sobre este tema cuando finalizó el partido, aunque trató de restarle importancia, y se limitó a afirmar que el extremo de 18 años se marchó disgustado por no lograr marcar ningún gol, a pesar de su fantástica actuación. Un ejemplo de su autoexigencia y de su poco conformismo, si bien desde el diario ‘Mundo Deportivo’ han asegurado que hay otra razón que se esconde detrás de este comportamiento.
Y es que el citado medio explica que Lamine se marchó muy enfadado y agotado de las constantes indicaciones que recibía desde la banda, que le impedían poder jugar con libertad, como a él le gusta. Y no llegaban por parte de ‘Hansi’, sino de uno de sus principales ayudantes, José Ramón de la Fuente, que además de ejercer como entrenador de porteros, también tiene una enorme responsabilidad en la estrategia y en las jugadas a balón parado.
Estas indicaciones parece que no le acabaron de gustar a Yamal, quien no entendía el motivo por el cual constantemente estaba en el punto de mira, a pesar de ser uno de los cracks más destacados del Barça en el Metropolitano.
De la Fuente habló con Lamine en el túnel de vestuarios
De la Fuente pareció entender rápidamente que él era el responsable del enfado de Lamine, y por esta razón se marchó con él al túnel de vestuarios, para tener una conversación privada, que no ha sido filtrada.
Pero lo más probable es que intentara calmar a Yamal, y le pidiera perdón si le había molestado alguna de sus palabras.
