José Mourinho ha señalado a Ayyoub Bouaddi como el centrocampista que necesita para completar el Real Madrid. El joven del Lille ha sido una de las revelaciones del Mundial por su calma, capacidad para superar líneas y madurez táctica. Sin embargo, su llegada depende de una salida y Eduardo Camavinga aparece como la pieza destinada a financiarla.
El Lille ha fijado un precio cercano a los 70 millones de euros y no tiene necesidad de negociar a la baja. Bouaddi tiene contrato hasta 2029, solo 18 años y varios clubes europeos siguen su evolución. El Real Madrid considera asumible la inversión si antes ingresa alrededor de 60 millones por Camavinga, pero el internacional francés no contempla abandonar el club.
Camavinga bloquea el gran deseo de Mourinho
Mourinho quiere un mediocentro más disciplinado, capaz de recibir bajo presión y ordenar al equipo sin abandonar su posición. Bouaddi encaja en esa descripción y ha demostrado en el Mundial que puede competir ante rivales de máximo nivel. Su fútbol recuerda al de un organizador clásico, pero aporta potencia, recorrido y una lectura defensiva impropia de su edad.
Camavinga, en cambio, continúa sin encontrar una función estable. Puede jugar como pivote, interior o lateral, aunque esa versatilidad ha impedido que se consolide en una posición. El club cree que conserva mercado en la Premier League y estaría dispuesto a aceptar una propuesta de 60 millones. El problema es que el jugador quiere triunfar en Madrid.
Una venta necesaria para pagar los 70 millones
Sin la salida del francés, el fichaje resulta difícil de justificar después de las inversiones ya realizadas. El Real Madrid necesita liberar salario, espacio en el centro del campo y una cantidad suficiente para acercarse a las exigencias del Lille. Mantener a Camavinga y añadir a Bouaddi dejaría demasiados jugadores para posiciones similares y reduciría los minutos disponibles.
De este modo, el plan está definido: vender al francés por unos 60 millones y utilizar ese ingreso para atacar al marroquí. Mourinho ya ha elegido a su preferido, pero la operación no depende solamente del Lille. Depende de que Camavinga acepte cerrar su etapa y desbloquee el fichaje que puede transformar el centro del campo madridista.
