José Mourinho ha sido el primero en recibir la confirmación que esperaba, porque el Real Madrid ha dado el sí definitivo al fichaje de Rodri. La operación, bloqueada durante casi once meses por las dudas sobre su edad, su historial físico y el coste total, ha cambiado después del Mundial. El centrocampista convenció a todos con su rendimiento y volvió a demostrar que sigue preparado para dirigir a un equipo aspirante a la Champions.
Hasta el inicio del torneo, la respuesta dentro del club era prácticamente un no rotundo. Sin embargo, su liderazgo con España, su regularidad y su capacidad para controlar los partidos han terminado de derribar las resistencias. Mourinho lo había señalado como una pieza imprescindible para elevar el nivel del centro del campo y ahora sabe que la dirección comparte su postura.
Mourinho consigue el mediocentro que pedía
El técnico portugués considera que Rodri puede transformar el funcionamiento del equipo. Su presencia permitiría ordenar la salida de balón, proteger mejor a los defensas y liberar a jugadores como Bellingham o Valverde para aparecer más cerca del área. No es solamente un fichaje de nombre, sino una incorporación diseñada para cambiar la estructura del once.
El acuerdo personal con el futbolista está encarrilado y Rodri ya ha dejado claro que quiere regresar a LaLiga. También ha rechazado otras posibilidades, incluido el PSG, porque su prioridad es vestir de blanco. El principal obstáculo continúa siendo cerrar las condiciones económicas con el Manchester City, aunque en el Real Madrid existe optimismo para resolverlo en las próximas horas.
Las próximas 24 horas pueden ser definitivas
Según AS, la solución debería llegar más pronto que tarde. El Real Madrid pretende cerrar el traspaso por una cantidad situada entre 40 y 50 millones de euros, aprovechando que Rodri termina contrato en 2027 y no quiere renovar. El City deberá decidir si acepta negociar ahora o mantiene al jugador asumiendo el riesgo de perderlo después por una cifra mucho menor.
Mourinho ya trabaja con la idea de incorporarlo a su equipo y el sí interno convierte el fichaje en una operación inminente. Lo que hace pocas semanas parecía imposible ha madurado hasta convertirse en prioridad. Falta el acuerdo definitivo entre clubes, pero la decisión principal ya está tomada, porque el Real Madrid quiere a Rodri, Rodri quiere llegar al Bernabéu y las próximas horas deben resolver una de las grandes operaciones del verano.
