José Mourinho ha encontrado una de las grandes sorpresas de la pretemporada del Real Madrid. Alexis Ciria, extremo de solo 18 años, ha aprovechado cada oportunidad para hacerse notar entre futbolistas mucho más experimentados. Llegó hace apenas siete meses desde el Sevilla y ya ha conseguido algo que parecía imposible: entrar de lleno en los planes del primer equipo.
Su gol ante la Fiorentina y la asistencia frente al Ferencváros han confirmado que no se trata únicamente de una aparición puntual. Ciria juega con velocidad, descaro y una capacidad para romper líneas que ha impresionado a Mourinho. El técnico portugués lo considera uno de los jóvenes más interesantes del verano y ya estudia cómo abrirle espacio dentro de una plantilla cargada de atacantes.
Mastantuono y Rodrygo reciben el aviso
Mastantuono y Rodrygo son los primeros señalados por la irrupción del canterano. El argentino necesita minutos para consolidarse y Rodrygo todavía arrastra dudas sobre su futuro, mientras Ciria ofrece una energía inmediata que Mourinho valora especialmente. Puede partir desde la banda, atacar espacios y asumir el uno contra uno sin miedo, incluso ante defensas de primer nivel.
La sensación dentro del cuerpo técnico es que su velocidad cambia partidos. Ciria no necesita demasiados contactos para generar peligro y sabe aprovechar defensas abiertas, algo especialmente útil cuando el rival empieza a cansarse. Mourinho quiere una plantilla corta y competitiva, por lo que cada futbolista debe justificar su lugar. El joven ha entendido perfectamente ese mensaje desde el primer entrenamiento.
Siete meses para llamar a la puerta del primer equipo
Su ascenso ha sido fulgurante. En pocos meses pasó del Juvenil A al Real Madrid C, después al Castilla y finalmente a la dinámica del primer equipo. También ha destacado con España sub-18 y su evolución interna ha sorprendido incluso a quienes conocían su potencial. El Real Madrid considera que todavía debe mejorar físicamente y ganar experiencia, pero ya no lo observa como un proyecto lejano.
Mourinho no regalará un puesto por una buena pretemporada, pero Ciria ha conseguido cambiar la conversación. Si continúa respondiendo, Mastantuono y Rodrygo tendrán que competir con un jugador que hace siete meses ni siquiera pertenecía a La Fábrica. Su velocidad, verticalidad y atrevimiento pueden convertirlo en la gran sorpresa del curso. El técnico quería encontrar hambre y encontró un avión: un extremo de 18 años dispuesto a acelerar el relevo generacional mucho antes de lo previsto. Y ahora tendrá que decidir si apuesta por la jerarquía conocida o por el impulso del canterano más joven.