Con un solo partido, Joan Garcia ha detectado un problema que Hansi Flick también empieza a tener muy presente en la defensa del Barça. Gerard Martín y Andreas Christensen pueden ofrecer soluciones por separado, pero juntos generan demasiadas dudas cuando el rival presenta delanteros potentes, capaces de jugar de espaldas, atacar el área y ganar contactos físicos de manera constante.
El portero blaugrana necesita una zaga que le transmita seguridad, especialmente en partidos donde el equipo defiende muchos metros. Ni Gerard Martín ni Christensen destacan especialmente por imponerse en los choques, y esa circunstancia puede convertirse en un problema cuando ambos comparten el eje defensivo. Flick quiere evitar que el Barça quede demasiado expuesto ante atacantes físicamente dominantes.
Cubarsí aparece como el compañero que equilibra la defensa
Pau Cubarsí tampoco es un central basado exclusivamente en la potencia, pero compensa esa carencia con lectura, anticipación y una enorme capacidad para ordenar la línea. Flick considera que su presencia mejora a cualquiera de sus compañeros porque sabe cuándo saltar, cuándo temporizar y cómo proteger mejor los espacios que aparecen a la espalda.

Por eso, la idea del técnico pasa por evitar una pareja formada únicamente por Gerard Martín y Christensen en determinados partidos. Ambos pueden tener minutos importantes, pero preferiblemente acompañados por Cubarsí, que ejerce como referencia y aporta una jerarquía táctica que ahora mismo ninguno de los otros dos consigue reproducir con la misma continuidad.
Flick quiere evitar una pareja demasiado vulnerable
Joan Garcia también valora mucho este aspecto. Para un portero resulta fundamental saber qué tipo de respuesta tendrá delante cuando el rival carga el área o juega directo. Si los centrales sufren demasiado en contactos y segundas jugadas, el guardameta termina teniendo que intervenir mucho más y asumir situaciones de mayor riesgo.
La conclusión interna empieza a ser clara. Gerard Martín y Christensen pueden seguir formando parte importante de la rotación, pero Flick no quiere utilizarlos juntos de manera habitual. Cubarsí se ha convertido en el elemento que equilibra la zaga y que permite esconder mejor las debilidades físicas de sus compañeros. Para Joan Garcia, esa diferencia ya se nota desde atrás.