Joan Garcia pide el cambio antes de que sea tarde, porque su nivel no es digno del Barça

Joan Garcia empieza a ver con preocupación la situación de la portería del Barça. El titular sabe que Hansi Flick confía plenamente en él, pero también entiende que una temporada larga exige disponer de un suplente preparado para responder desde el primer momento. Y ahí es donde aparecen las dudas con Wojciech Szczesny, cuyo nivel no termina de convencer.

La sensación dentro del equipo es que el veterano guardameta está lejos de ofrecer las garantías necesarias. Le falta ritmo, seguridad en algunas acciones y continuidad competitiva. Joan considera que el Barça no puede permitirse llegar a los meses decisivos con una segunda opción que genere dudas cada vez que tenga que sustituirlo.

Joan quiere un suplente que pueda competir de verdad

Por eso, el nombre que más convence es Dominik Livakovic. El croata ofrece experiencia, reflejos y una trayectoria que transmite mucha más seguridad. Joan no lo ve como una amenaza, sino como una pieza necesaria para elevar el nivel de toda la posición y garantizar que el equipo no se resienta si aparece una lesión, una sanción o simplemente la necesidad de rotar.

Dominik Livakovic portero Croacia tanda penaltis Mundial / Foto: EFE - Georgi Licovski
Dominik Livakovic portero Croacia tanda penaltis Mundial / Foto: EFE - Georgi Licovski

El problema es que Livakovic podría salir cedido si no se le asegura un papel suficiente. Joan quiere evitar precisamente ese escenario. Considera que dejar marchar a un portero de ese nivel mientras Szczesny sigue generando dudas sería una decisión difícil de entender desde el punto de vista deportivo.

Livakovic debe quedarse antes de que sea demasiado tarde

Hansi Flick deberá decidir cómo ordenar la portería, pero Joan ya ha dejado clara su preferencia. Quiere competencia real y un suplente preparado para jugar partidos grandes sin que el equipo tenga que modificar su manera de defender. Szczesny todavía tiene tiempo para mejorar, pero el margen empieza a reducirse. Si no recupera sensaciones pronto, la presión para mantener a Livakovic crecerá todavía más.

Para Joan Garcia, la cuestión no tiene que ver con nombres ni jerarquías, sino con garantías. Él quiere sentirse respaldado por una portería fuerte en su conjunto, no únicamente por su propio rendimiento. Si Livakovic termina saliendo cedido y después aparece un problema, el Barça podría arrepentirse. Por eso el mensaje es claro: el cambio debe hacerse ahora, antes de que sea demasiado tarde.