El Manchester City continúa compitiendo en todas las competiciones, pero el debate que marca la actualidad del club no es deportivo. El futuro de Pep Guardiola ha vuelto a situarse en el centro de la atención en Inglaterra, a pesar de que el técnico tiene contrato hasta el 2027. Después de casi una década al frente del equipo, cada movimiento del club y cada aparición pública del entrenador son analizados en clave de posible final de etapa, en una temporada marcada por la presión y la exigencia constante.
Un futuro incierto en el banquillo del Manchester City
Según informa la BBC, dentro del Manchester City existe una “incertidumbre tangible” sobre si Guardiola llegará a cumplir el último año de su contrato. El medio británico apunta que la decisión no está tomada y que el mismo entrenador prefiere esperar al final del curso antes de definir su futuro. En cualquier caso, también señala que, si Guardiola continúa hasta 2027, no se contempla una nueva renovación, hecho que sitúa al club ante el inicio de una cuenta atrás inevitable.
En público, tanto Guardiola como el City han querido rebajar el ruido. El técnico insiste en que se siente cómodo en Manchester y centrado en la temporada, mientras que el club califica todas las informaciones como especulaciones. Aun así, el contexto alimenta las dudas: el desgaste acumulado, una temporada condicionada por lesiones importantes y una exigencia permanente que no ha pasado desapercibida a los medios ingleses
Movimientos internos con la mirada puesta en el futuro
Paralelamente, el City ha comenzado a ejecutar cambios estructurales que se interpretan como parte de una planificación a medio plazo. La salida de Txiki Begiristain y la llegada de Hugo Viana al frente de la dirección deportiva, así como el progresivo relevo generacional en la plantilla, refuerzan la idea de que el club se prepara para cualquier escenario. Según la BBC, la entidad trabaja con planes de contingencia y asume que debe estar preparada para competir sin Guardiola, aunque el deseo sea alargar al máximo su etapa.
Mientras tanto, el City continúa avanzando en una temporada en la que aún puede aspirar a nuevos títulos y mantenerse en la lucha en todas las competiciones, un hecho que contrasta con la incertidumbre institucional que rodea el proyecto. El futuro del técnico catalán ya forma parte del día a día del club, y cada decisión se lee con la lupa del post-Guardiola. La pregunta no es si se irá, sino cuándo, y esta incertidumbre acompaña un proyecto que ha vivido sus años más brillantes bajo el mando del entrenador más determinante de su historia.
