El humo de los incendios de Canadá, amenaza para la final del Mundial en Nueva York: pendientes de la lluvia

La gran final del Mundial entre España y Argentina no solo depende del estado de forma de los dos equipos. También mira hacia el cielo. A menos de 48 horas del partido, Nueva York y Nueva Jersey continúan cubiertas por una espesa capa de humo procedente de los incendios forestales que queman en Canadá, un episodio que ha disparado la contaminación atmosférica hasta niveles considerados "muy insalubres" y ha obligado a las autoridades a emitir alertas sanitarias. Las previsiones, sin embargo, ofrecen una rendija de optimismo. La lluvia prevista para el sábado y la llegada de un frente frío el domingo por la mañana deberían dispersar buena parte del humo antes del pitido inicial. Si el tiempo cumple los pronósticos, los más de 80.000 espectadores que llenarán el MetLife Stadium podrán respirar tranquilos. Si no es así, la final podría disputarse en unas condiciones ambientales excepcionales y que también pueden afectar el rendimiento de los jugadores de Luis de la Fuente y Lionel Scaloni.

Un humo que ha viajado más de 1.000 kilómetros

El origen del problema está en Canadá. Más de 800 incendios forestales continúan activos, especialmente en la provincia de Ontario, muchos de ellos con una contención mínima. El humo generado por los fuegos ha sido arrastrado por los vientos hasta el noreste de los Estados Unidos y ha cubierto una extensa franja que va de los Grandes Lagos hasta la costa atlántica.

La situación se ha visto agravada por una intensa cúpula de calor (heat dome), un fenómeno meteorológico que atrapa el aire caliente e impide que los contaminantes se dispersen. El resultado es una enorme masa de humo estancada muy cerca del suelo, justo donde respiran millones de personas.

Nueva York ha llegado a situarse entre las ciudades con peor calidad del aire del planeta, mientras que Toronto, aún más cerca de los incendios, ha encabezado puntualmente esta clasificación mundial. En algunos puntos de los estados de Michigan, Wisconsin y Minnesota, el índice de calidad del aire (AQI) ha superado los 400 puntos, y en Marquette (Michigan) se han registrado valores extraordinarios de 902.

¿Qué significa respirar un aire "muy insalubre"?

El principal responsable es el material particulado fino conocido como PM2.5, unas partículas microscópicas generadas por la combustión de los bosques. Como tienen un diámetro inferior a 2,5 micras, estas partículas pueden penetrar hasta los alvéolos pulmonares e, incluso, llegar al torrente sanguíneo. La exposición puede provocar irritación en los ojos, tos, dificultades respiratorias, fatiga y mareos, pero también agravar enfermedades cardiovasculares y pulmonares. En Nueva York, el Índice de Calidad del Aire (AQI) ha llegado a los 265 puntos, dentro de la categoría de "Very Unhealthy" ("muy insalubre"), muy cerca del nivel granate, considerado peligroso para toda la población.

Por este motivo, la gobernadora del estado, Kathy Hochul, ha pedido a los ciudadanos que limiten las actividades al aire libre, mientras que el alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, ha ordenado el reparto gratuito de mascarillas KN95 en los cinco distritos de la ciudad. La neblina también ha reducido tanto la visibilidad que algunos miradores, como el Empire State Building, han ofrecido a los visitantes la posibilidad de reprogramar sus entradas.

¿Puede afectar a la final?

Cómo puede afectar esta situación a la final del Mundial es la pregunta que se hacen tanto los organizadores como los aficionados. El partido entre España y Argentina se disputará el domingo a las tres de la tarde (hora local) en el MetLife Stadium, en East Rutherford (Nueva Jersey), ante más de 80.000 espectadores, mientras unas 50.000 personas más seguirán el partido desde una pantalla gigante instalada en Central Park. Nueva York y Nueva Jersey son vecinos: los separa principalmente el río Hudson. Desde Manhattan hasta Jersey City hay aproximadamente 5-10 km, según el punto de salida. Hasta el MetLife Stadium, en East Rutherford, hay unos 15-20 km desde el centro de Manhattan, normalmente entre 25 y 45 minutos en coche, según el tráfico.

Un reto también para los futbolistas

Si el humo persiste, el problema no será solo para los espectadores. El neumólogo Vin Gupta, miembro del consejo directivo de la American Lung Association, advierte de que disputar un partido de alta intensidad con aire contaminado y temperaturas elevadas puede incrementar considerablemente el estrés físico. "No solo la calidad del aire será muy mala, sino que también hará calor, y eso puede provocar un estrés extremo en el corazón". Los futbolistas podrían necesitar una hidratación mucho más intensa y pausas adicionales para combatir una combinación especialmente exigente: calor, humedad y partículas contaminantes en suspensión.

Todo pendiente del tiempo

Este jueves, la calidad del aire en Nueva Jersey estaba catalogada como "insalubre para los grupos sensibles", y las autoridades recomendaban evitar cualquier esfuerzo físico intenso al aire libre. Según el meteorólogo de AccuWeather, Alex DaSilva, el panorama, sin embargo, podría cambiar radicalmente en pocas horas. "El sábado lloverá con intensidad y eso debería dispersar gran parte del humo. El domingo por la mañana pasará un frente frío que probablemente eliminará cualquier resto de humo que todavía haya", ha explicado en declaraciones a Reuters. A pesar de este pronóstico favorable, los expertos recuerdan que la evolución del viento será determinante hasta el último momento.

Ahora mismo, los pronósticos juegan a favor de la FIFA. Las lluvias previstas durante el sábado y el cambio de masas de aire deberían limpiar la atmósfera antes de que España y Argentina salten al césped del MetLife Stadium. Pero hasta que el frente frío no atraviese definitivamente la región, el Mundial continuará pendiente de un rival inesperado: el humo de unos incendios que queman a más de un millar de kilómetros de distancia y que han convertido la calidad del aire en un factor tan decisivo como cualquier planteamiento táctico.