El Atlético de Madrid medita denunciar al Barça ante la FIFA por haber negociado con Julián Álvarez, un jugador que tiene contrato con el club colchonero. Se trata de una práctica habitual que los clubes hacen con los futbolistas que quieren incorporar. Y la postura del Atlético se entiende aún menos cuando se revisa la hemeroteca. En el año 2024, cuando lo ficharon procedente del Manchester City, Julián reconoció que decidió fichar por el club madrileño porque había hablado con compañeros y con el Cholo Simeone. El técnico mantuvo muchas conversaciones para intentar convencerlo, según aseguró el delantero. Y todavía tenía contrato con el City. Además, los dos clubes tampoco habían llegado a ningún acuerdo por el futbolista.
Una denuncia que chirría con los precedentes
Pero esta práctica no se ha producido solo en este caso. Según han informado diferentes medios, el Atlético de Madrid ha llegado a un acuerdo con Grimaldo, pero todavía no con el Bayer Leverkusen. Es decir, la misma práctica. También ha pasado con Kang-in Lee, con quien habrían llegado a un acuerdo sin tener todavía ninguno con el PSG. O la temporada pasada, cuando ficharon a Baena y acordaron los términos con el futbolista antes que con el Villarreal. Por lo tanto, la postura del club de querer denunciar al Barça ante la FIFA por una práctica habitual en ellos mismos se puede entender como una manera de seguir la guerra contra el Barça. Ya actuaron a través de las redes sociales cuando el club blaugrana envió una oferta de 100 millones de euros por el argentino, ridiculizándola públicamente.

Una partida a tres bandas
El fichaje de Julián es una partida a tres bandas y cada uno juega sus cartas. El Barça, paciente y al acecho de actuar en el momento oportuno. Julián ya se ha mojado públicamente. Y el Atlético quiere mostrar una postura firme remitiéndose al contrato del futbolista. Pero parece difícil que no se abran a negociar por un jugador que ya ha dicho públicamente que no quiere vestir su camiseta. El mismo Enrique Cerezo ya pronunció hace años la frase: "Los jugadores juegan donde quieren jugar". Ahora habrá que esperar para ver cómo actúa el Atlético con el paso de las semanas. Los madrileños no lo quieren vender al Barça y priorizan una salida al PSG o al Arsenal. Pero, de momento, el jugador se mantiene firme en su sueño de vestir de blaugrana.
El Barça, por su parte, está actuando con una estrategia marcada y paciente. El club no ha querido avanzar por ningún otro futbolista y mantiene a Julián como su máximo objetivo, todavía más después del gesto público del jugador. El club blaugrana cree que, con el paso de los días, la posición del Atlético se tendrá que ablandar. Porque, si Julián solo quiere al Barça sí o sí, parece que quedan pocas opciones más. Llegado el momento, el Barça podría subir la oferta de los 100 millones de euros, que no fue ni contestada, y presentar otra situada alrededor de los 130 millones. Unas cifras que en el club consideran más que razonables por el argentino. Sin duda, será una operación que irá para largo. Todas las partes necesitarán paciencia.