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Ebrima Tunkara se ha convertido en uno de los nombres propios de la pretemporada del Barça. Con solo 16 años, el mediapunta ha llamado la atención de Hansi Flick por su calidad técnica, potencia física y facilidad para jugar entre líneas. El técnico ha decidido incluirlo en la expedición a Inglaterra, una señal clara de que quiere verlo de cerca frente a rivales de mayor exigencia.

Su impacto ya empezó a palparse en el primer amistoso contra el Europa, en el que marcó uno de los cuatro goles del equipo. Tunkara no necesitó demasiado tiempo para demostrar por qué lleva meses señalado como una de las joyas de La Masia. Su personalidad con balón, su capacidad para acelerar y su físico impropio de su edad también han sorprendido a varios jugadores del primer equipo, incluido Lamine Yamal.

Flick quiere probarlo ante una exigencia mayor

La realidad es que Hansi Flick valora especialmente que pueda actuar como mediapunta, interior o extremo. No es un futbolista limitado a una sola zona, y esa versatilidad aumenta sus opciones de jugar los máximos minutos posibles. Además, Tunkara compite con una madurez poco habitual para un chico de su edad y no parece intimidado cuando comparte campo con futbolistas mucho más experimentados.

Ebirma Tunkara

La convocatoria para Inglaterra representa el siguiente examen. El Barça trabajará en St. George’s Park y disputará un amistoso contra el Birmingham City, donde los jóvenes tendrán minutos importantes. Flick quiere comprobar cómo responde Tunkara cuando dispone de menos tiempo para pensar, recibe contactos más fuertes y debe cumplir también con las exigencias defensivas del primer equipo.

En el Barça no quieren saltarse etapas de más

En el club, sin embargo, nadie quiere acelerar más de la cuenta. El entorno del jugador insiste en que debe completar cada etapa y evitar comparaciones prematuras. Tiene 16 años y todavía necesita crecer táctica, física y emocionalmente. Haber impresionado en julio no significa que vaya a instalarse inmediatamente en la plantilla, aunque sí le permite adelantar posiciones dentro de la estructura deportiva.

Lo que ya parece evidente es que Flick quiere seguir observándolo. Llevarlo a Inglaterra, después de verlo marcar contra el Europa, supone un premio y también una prueba. Lamine conoce bien lo difícil que resulta irrumpir tan joven y ha quedado impactado por su nivel. Tunkara todavía tiene mucho camino por recorrer, pero el Barça vuelve a mirar hacia La Masia con una sensación conocida: puede estar apareciendo otro talento capaz de llegar mucho antes de lo previsto, si mantiene esta evolución durante meses.