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Hansi Flick quiere cerrar antes del inicio serio de la temporada un problema del curso pasado: la tensión entre Gavi y Fermín López. El técnico alemán no está dispuesto a permitir que dos jugadores importantes conviertan una rivalidad deportiva en un conflicto dentro del vestuario. Por eso ha señalado este sábado como fecha límite para que ambos tomen una decisión y den por terminado el enfrentamiento.

La relación entre ambos se deterioró durante la pretemporada de 2025, cuando protagonizaron dos episodios de tensión en los entrenamientos. En uno hubo una entrada fuerte de Gavi y, días después, una acción terminó con empujones, reproches y la intervención de compañeros. Flick habló entonces con los dos y la situación se dio por cerrada, pero el técnico no quiere que vuelva a aparecer cuando empiecen los partidos importantes y los entrenamientos intensos.

Flick no quiere otro problema dentro del vestuario

Hansi Flick entiende que la competencia entre Gavi y Fermín puede ser positiva si se queda exclusivamente en el terreno deportivo. Ambos pelean por minutos en posiciones cercanas y tienen caracteres intensos, pero el entrenador exige que esa energía se utilice para mejorar al equipo. No permitirá gestos, discusiones o actitudes que obliguen nuevamente a los capitanes a intervenir para separar a dos compañeros.

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El alemán quiere una conversación clara antes del sábado. Gavi deberá asumir que Fermín es competencia y que cualquier diferencia personal tiene que quedar fuera del campo. Lo mismo trasladará al onubense. Flick no pretende que vuelvan a ser mejores amigos, pero sí que exista respeto, normalidad y colaboración cuando compartan entrenamientos, concentraciones y partidos durante una temporada en la que todos deberán aceptar rotaciones.

Gavi y Fermín tendrán que aceptar las decisiones

La exigencia también responde al nuevo escenario deportivo. Fermín ha ganado peso gracias a un último año estelar, mientras Gavi necesita recuperar continuidad después de sus problemas físicos. Ninguno tiene garantizada la titularidad. Flick decidirá según rendimiento, estado físico y necesidades tácticas, y no tolerará que una decisión deportiva vuelva a interpretarse como un capítulo más de una disputa personal.

El mensaje es firme porque Flick cree que el vestuario debe quedar protegido antes de la competición. El sábado no representa un ultimátum para que Gavi abandone el Barça, sino el límite para aceptar unas reglas internas y todo pasa por competir sin enfrentamientos, respetar las decisiones del entrenador y cerrar cualquier problema pendiente con Fermín. Si ambos quieren ser importantes, deberán demostrar que pueden convivir sin ruido. Flick ya intervino una vez y no piensa hacerlo continuamente.