En el Barça hay decisiones que marcan un punto de inflexión, y una de ellas ya está tomada. Hansi Flick ha sido tajante con la dirección deportiva y Roony Bardghji no se mueve. El técnico alemán está convencido de que el sueco es una pieza clave y que su impacto puede ser incluso mayor que el de Nico Williams, un jugador por el que se plantearon pagar 60 millones de euros.
La Supercopa de España ha sido clave para consolidar esta idea. Bardghji firmó un partido de mucho nivel que no pasó desapercibido para Hansi Flick. En un contexto de máxima exigencia, el joven extremo respondió como si llevara años como titular, reforzando la sensación de que su fichaje fue una auténtica oportunidad de mercado.
Bardghji convence a Flick y gana peso en la rotación
Flick no solo quedó satisfecho con su rendimiento ante el Bilbao, sino con todo lo que ve en el día a día. El sueco entrena bien y ofrece desequilibrio sin perder disciplina táctica. En un Barça que busca extremos capaces de abrir el campo pero también de cumplir en la presión, Bardghji encaja como anillo al dedo.

Por eso, cuando desde algunos despachos se planteó la posibilidad de que saliera para ganar minutos lejos del Camp Nou, Flick cortó el debate de raíz. Lo quiere en la plantilla y le ha transmitido que tendrá más protagonismo conforme avance la temporada. No será titular indiscutible, pero sí una pieza importante en la rotación ofensiva. Dentro del club, además, empieza a instalarse una comparación muy interesante, porque Bardghji está dando más por menos. Mientras Nico Williams exigía una inversión millonaria y un estatus casi inmediato, el sueco ha llegado sin ruido y está respondiendo en el campo.
Mejor rendimiento que Nico Williams y sin pagar 60 millones
En los despachos del Barça hay consenso con que el fichaje de Bardghji ha salido mucho mejor que una hipotética operación por Nico Williams. No solo por coste, sino por la adaptación que ha mostrado en el esquema de Hansi Flick. El técnico alemán considera que Bardghji tiene más potencial, más recursos en espacios reducidos y una mentalidad competitiva que encaja mejor.
Por todo ello, Flick ha cerrado la puerta a cualquier salida. Bardghji se queda. Y en el Barça empiezan a pensar que, sin hacer ruido y sin gastar una fortuna, han encontrado a un futbolista que puede marcar diferencias durante años. Así pues, mientras otros nombres siguen sonando en el mercado, Flick tiene claro que Roony Bardghji es presente y futuro. Y hoy por hoy, no lo cambia por nadie. Ni siquiera por Nico Williams.