Hansi Flick se ha cerrado en banda ante una posible salida de Marc Bernal. El técnico alemán considera al centrocampista una de las piezas sobre las que debe construirse el futuro del Barça y no contempla venderlo aunque aparezca una oferta de 80 millones de euros. Ni siquiera la llegada de Rodri cambiaría su postura dentro del club.
Marc Bernal ha vuelto a sentirse futbolista después de superar la grave lesión que frenó su irrupción. Durante la pretemporada ha recuperado protagonismo y minutos como pivote, en una posición donde Hansi Flick quiere competencia y soluciones de largo recorrido. El entrenador ya frenó una posible cesión y ahora vuelve a transmitir el mismo mensaje: debe quedarse.
Flick lo considera el pivote del futuro
La confianza no depende únicamente de las necesidades actuales. Hansi Flick cree que Bernal puede convertirse en uno de los mejores mediocentros europeos si mantiene continuidad. Su altura, capacidad para proteger el balón, lectura posicional y facilidad para jugar hacia delante ofrecen un perfil difícil de encontrar en el mercado y todavía más complicado de comprar por un precio razonable.

Por eso, incluso una llegada de Rodri no abriría la puerta. El internacional español tendría un impacto inmediato, pero también treinta años y un recorrido diferente. Bernal representa una inversión deportiva para la próxima década. Flick quiere que aprenda junto a un especialista de máximo nivel, compita por minutos y termine heredando una posición fundamental dentro del sistema azulgrana.
Ni con 80 millones cambian el plan
El Atlético ya ha mostrado interés y otros clubes como el Aston Villa siguen su evolución, conscientes de que el Barça podría necesitar ingresos. Una propuesta de 80 millones obligaría a estudiar cualquier nombre de la plantilla, pero Flick ha pedido que Bernal quede fuera de esas conversaciones. Para él, venderlo ahora significaría solucionar una necesidad económica creando después un problema deportivo mucho más caro.
Bernal también quiere quedarse. Se siente preparado para ser titular y sabe que esta temporada puede confirmar todo lo que apuntaba antes de lesionarse. Flick pretende darle responsabilidad sin precipitarlo y considera que su crecimiento debe producirse en el Barça. La llegada de Rodri, si finalmente se concreta, no sería una amenaza sino una oportunidad para aprender y repartir cargas. El técnico no quiere repetir errores del pasado dejando escapar talento formado en casa. Su postura es Marc Bernal no está en venta. Ni una oferta de 80 millones ni la incorporación de uno de los mejores pivotes del mundo modificarán un plan pensado más allá de esta temporada.