Hansi Flick empieza a asumir que el delantero centro de primer nivel que reclama puede no llegar este verano. La operación por Julián Álvarez continúa bloqueada y Ferran Torres, aunque seguirá en la plantilla, no termina de convencerlo como referencia única. Ante ese escenario, el técnico ha programado una reunión con Dani Olmo para presentarle un nuevo papel dentro del equipo.
La idea consiste en reconvertir al internacional español en falso nueve de manera habitual, no únicamente como recurso de emergencia. Flick ya comprobó durante la pasada temporada que Olmo puede abandonar el área, asociarse con Pedri y atraer a los centrales para liberar los espacios que atacan Lamine Yamal y los extremos desde ambos costados.
Una solución que Flick ya probó con éxito
Dani Olmo no ofrece el remate, la potencia ni la presencia física de un delantero tradicional, pero interpreta mejor que Ferran los movimientos entre líneas. Su primer control, visión y capacidad para girarse pueden permitir al Barça instalarse cerca del área rival con un centrocampista adicional. Flick cree que esa superioridad puede compensar la ausencia de un goleador dominante.
La reunión servirá para explicarle los movimientos que deberá automatizar y cambiar, como fijar inicialmente a los centrales, retroceder para recibir y atacar después el área cuando el balón llegue a las bandas. También tendrá que mejorar su presión sobre la salida rival y aceptar más contacto físico. El técnico quiere comprobar si está dispuesto a asumir esa reconversión durante toda la temporada.
Ni Ferran ni Julián: Olmo cambia el plan
La decisión no significa que el Barça renuncie definitivamente a Julián Álvarez. El argentino continúa siendo el delantero favorito de Flick, pero el Atlético no facilita su salida y la inversión superaría ampliamente los cien millones. Deco necesita alternativas que no obliguen a paralizar toda la planificación, mientras Ferran seguirá funcionando como competencia y solución para partidos concretos.
Flick está resignado porque quería un nueve diferencial, pero considera que Olmo puede transformar el problema en una ventaja táctica. Con él como referencia móvil, Lamine tendría más espacio para entrar desde la derecha y los interiores podrían llegar al área desde segunda línea. El nuevo delantero del Barça ya estaba en la plantilla. Ahora deberá demostrar que puede sostener el puesto, marcar con regularidad y mantenerse físicamente disponible durante el curso. La reunión definirá un cambio importante, ya que Olmo dejaría de competir únicamente por la mediapunta para convertirse en la pieza central de un ataque construido alrededor de la movilidad, la asociación y la llegada de los extremos.
