En el Barça ya se toman decisiones pensando más allá del corto plazo, y Hansi Flick ha sido muy claro con uno de los casos que más le preocupan dentro de la plantilla. El técnico alemán considera que Marc Bernal no puede continuar en la dinámica actual del primer equipo, no por falta de calidad ni por problemas de actitud, sino precisamente por todo lo contrario. Flick cree firmemente en su potencial, pero entiende que mantenerlo en el banquillo sería un error grave para su desarrollo.

En el cuerpo técnico no hay dudas sobre el futuro de Bernal, pero sí sobre el presente del canterano. Flick considera que no es el momento de hacer experimentos, ni de darle minutos residuales en partidos puntuales. Para un jugador joven, con proyección y talento, esa situación sería estancarse, por lo que mejor es salir y jugar de forma regular.

Una cesión pensada para crecer, no para desaparecer

La solución que ha puesto Flick encima de la mesa es una cesión. El entrenador entiende que Marc Bernal necesita competir cada semana, asumir responsabilidades y equivocarse jugando, no esperando oportunidades que difícilmente llegarán en un Barça cargado de centrocampistas y con máxima exigencia inmediata. No se trata de una salida definitiva sino de una jugada estratégica. La idea es encontrar un destino donde Bernal tenga minutos de verdad, preferiblemente en Primera División. Flick quiere que el jugador vuelva curtido y listo para ser importante.

Marc Bernal escalfament Barça Europa Press
Marc Bernal escalfament Barça Europa Press

El propio futbolista es consciente de la situación. Sabe que competir ahora mismo en el Barça es casi imposible y que su prioridad debe ser jugar, recuperar sensaciones y volver a sentirse futbolista. En ese sentido, el mensaje del entrenador ha sido honesto y directo por el propio bien de Marc Bernal.

Flick piensa en Bernal como pieza de futuro

Lejos de apartarlo, Flick ya piensa en recuperar a Marc Bernal para la próxima temporada. El técnico alemán cree que puede ser un centrocampista importante a medio plazo, con capacidad para asumir minutos de peso en el primer equipo. Lo tiene todo para ser un jugador top mundial y con un encaje perfecto en la idea de fútbol que quiere implantar.

Por eso insiste en que no puede seguir un día más en la situación actual. Flick no quiere que el talento se oxide en el banquillo. Prefiere perderlo un año para ganarlo de verdad después. En el Barça toman nota, conscientes de que gestionar bien a los jóvenes será clave para el futuro inmediato del club.