El Joan Gamper puede convertirse en el primer gran mensaje de Hansi Flick antes de comenzar oficialmente la temporada. El técnico no quiere llegar a ese partido con futbolistas que ya sabe que tendrán un papel mínimo durante el curso. En esa lista aparecen Marc-André ter Stegen, Marc Casadó y Roony Bardghji, tres casos diferentes unidos por una misma conclusión, ya que deben buscar una salida.
La situación de Ter Stegen es la más avanzada. El portero alemán lleva días pendiente de resolver su cesión al Ajax y ya ha quedado fuera de varios entrenamientos con permiso del club. Flick ha apostado por Joan Garcia como referencia bajo palos y entiende que mantener al alemán alrededor del equipo solo alargaría un debate que quiere cerrar antes del Gamper.
Marc Casadó y Bardghji también están señalados
Con Casadó, la decisión responde principalmente a la competencia. El centrocampista fue importante en momentos anteriores, pero el escenario ha cambiado con la aparición de otros perfiles y con las necesidades actuales del equipo. Flick considera que tendrá pocos minutos y prefiere que encuentre un destino donde pueda jugar con continuidad antes de quedarse atrapado en una temporada secundaria.

El caso de Bardghji es parecido, aunque por motivos distintos. El extremo sueco tiene talento y todavía es joven, pero la cantidad de jugadores ofensivos reduce mucho su espacio. Con Lamine Yamal como referencia por la derecha y otros atacantes por delante, Flick no puede garantizarle continuidad. Una cesión o una venta con control de futuro permitiría que siga creciendo lejos de una competencia prácticamente cerrada.
Flick quiere llegar al Gamper con la plantilla limpia
La intención del entrenador es utilizar el Gamper como una presentación del proyecto, no como un escaparate para futbolistas que están esperando una salida. Por eso quiere que los tres casos estén resueltos cuanto antes. Ter Stegen tiene encaminado su futuro, mientras Casadó y Bardghji deberán estudiar las propuestas que aparezcan durante las próximas semanas.
Flick no considera que ninguno carezca de nivel, pero entiende que mantener jugadores sin posibilidades reales de participar perjudica tanto al vestuario como a los propios futbolistas. El mensaje es que si no van a jugar, deben salir. El Gamper debe marcar el inicio de una plantilla más definida y sin asuntos pendientes. Para Ter Stegen, Casadó y Bardghji, eso significa asumir que su futuro inmediato puede estar lejos del Barça esta misma temporada.