Hans-Dieter Flick ha pedido a Deco que se encargue personalmente de encontrar una solución para el problema que plantea un jugador de la plantilla. No tiene espacio en sus planes, y es uno de los señalados para hacer las maletas cuando finalice el actual curso, de manera que el de este fin de semana puede ser el último Clásico que dispute, en caso de que tenga minutos. Su continuidad en el Barça está descartada salvo milagro, y se irá por la puerta de atrás.
Porque en su primera y única campaña en la entidad, Roony Bardghji no ha sido capaz de consolidarse como una pieza importante en las rotaciones. Es cierto que todavía es muy joven, y que no lo ha tenido fácil, debido a la competencia que existe en la parcela ofensiva. En especial, en su demarcación, donde tiene por delante a la gran estrella del equipo, Lamine Yamal. Pero, igualmente, no se puede decir que haya estado a la altura de las exigencias.

Ha firmado algunas actuaciones destacadas, y ha dejado detalles interesantes de la inmensa cualidad que atesora, pero no es suficiente. 'Hansi’ le pedía mucho más, y ha quedado comprobado que, a la hora de la verdad, no puede confiar en el internacional sueco como un recambio de absolutas garantías para el ganador del Trofeo Kopa. Por esta razón, apuesta por su marcha del Spotify Camp Nou, para dejar espacio a una cara nueva.
El extremo nacido en el año 2005 ha demostrado que todavía está muy ‘verde’, y para Flick, lo mejor que puede hacer el Barça es buscarle una cesión a otro conjunto de La Liga EA Sports, donde pueda acumular más experiencia en la élite, y seguir con su progresión. No le beneficia en absoluto quedarse en un equipo donde no tiene regularidad, y estar en el banquillo constantemente pone claramente en peligro su evolución.
Así que la idea es que salga a préstamo, aunque tampoco se descarta una venta definitiva, si llega una propuesta interesante, y se reservan una opción de recompra o el porcentaje de una futura venta.
Bardghji dejará el Barça independientemente de lo que suceda con Marcus Rashford
Al margen de lo que pueda suceder con Marcus Rashford, quien a priori tampoco se quedará en el Barça cuando finalice el acuerdo de cesión con el Manchester United, el futuro de Bardhji no ofrece ninguna duda.
Flick le ha puesto la cruz, y le ha enseñado las puertas para marcharse.