Dentro de las pocas noticias negativas que se pueden encontrar en el Barça en este inicio de temporada, en el cual han conseguido 10 victorias en 10 partidos y con un promedio anotador superior a los cuatro goles, tenemos el poco protagonismo de Hamza Abdelkarim. Sorprende que su papel haya sido tan secundario, cuando fue la gran sensación durante la pretemporada, firmando actuaciones excelentes, y mostrando un nivel sublime.
Renunció a sus vacaciones después de haber disputado el Mundial con su selección, con el claro objetivo de ganarse la confianza de Hans-Dieter Flick. Y lo consiguió, ya que demostró que estaba preparado para ser importante en el primer equipo, y llenar el enorme vacío que Robert Lewandowski y Gabriel Jesús habían dejado con sus respectivas salidas. Pero, a la hora de la verdad, cuando comenzó el curso, su rol ha sido totalmente testimonial.

Ha pasado más tiempo en el banquillo que en el terreno de juego, y hasta el momento, únicamente ha participado en dos partidos, y entrando en los minutos finales. El técnico alemán siempre ha asegurado que está encantado con la perla de 18 años, pero le pide paciencia, ya que sigue en edad juvenil. Sin embargo, no se puede negar que su situación es preocupante, ya que ni siquiera la lesión de Raphinha Dias le ha permitido tener más participación.
Y, a su edad, lo que Abdelkarim necesita es jugar regularmente, si no desea arruinar su fantástica progresión. Las semanas avanzan, y las cosas no mejoran para el ex del Al-Ahly, quien incluso puede comenzar a jugar con el Barça Atlétic próximamente para no perder el ritmo de competición, aunque es evidente que la Segunda RFEF es una categoría que se le queda muy pequeña. Esto le ha hecho comenzar a plantearse su futuro, según informan en ‘Goal’.
Hamza no se conforma con estar constantemente en el banquillo, y si Flick no le promete que pronto tendrá más importancia en los sistemas, se puede plantear abandonar el Spotify Camp Nou.
Abdelkarim ya estudia sus opciones de cara al mes de enero
La paciencia de Abdelkarim tiene un límite, y en caso de que se acabe, estudiará sin ningún problema las ofertas que le lleguen para abandonar el Barça. Y esto puede suceder durante el mes de enero.
Tiene pretendientes, y una cesión podría ser una solución interesante para todas las partes implicadas. De este modo, acumularía más experiencia en la élite.