En el Barça hay decisiones que están tomadas aunque todavía no se hayan hecho públicas, y una de ellas afecta a un peso pesado del vestuario como lo es Ronald Araujo tiene los días contados como azulgrana y el escenario empieza a aclararse porque si llega una oferta cercana a los 40 millones de euros, el club no pondrá ningún obstáculo a su salida este mismo verano.

La realidad es que Hansi Flick no cuenta con él. El técnico alemán considera que el perfil de Araujo no encaja en la idea de juego que quiere en el equipo, basada en salida limpia de balón, buena lectura y capacidad para competir al máximo nivel. Y en ese contexto, el uruguayo ha ido perdiendo peso hasta quedarse en un segundo plano muy delicado. Además, en el club existe la preocupación por el hecho de mantener a un jugador con estatus de titular indiscutible sin minutos puede convertirse en un problema interno difícil de gestionar.

Flick no lo ve y el club asume la venta

Durante meses se ha intentado dar a entender que Araujo seguía siendo importante, pero esa narrativa ya no se sostiene. Flick ha apostado por otros perfiles más técnicos y menos fisicos, usando opciones defensivas en las que el uruguayo no es ni será la primera opción.

Araujo Barça (2)
Araujo Barça (2)

En los despachos entienden perfectamente la postura del entrenador. Con una situación económica todavía delicada, ingresar 40 millones por un jugador que no es clave se ve como una operación casi necesaria. Además, el Barça considera que Araujo sigue teniendo buen cartel en el mercado europeo. Su potencia física, experiencia y carácter competitivo siguen siendo atractivos para varios clubes, especialmente en la Premier League.

Venta limpia y sin más drama del necesario

Lo más llamativo es que, a diferencia de otros casos, no se espera un culebrón. Flick ha sido directo y el mensaje ha llegado a todas las partes. Si aparece una oferta razonable, la salida se cerrará. El propio jugador entiende que su rol ya no es el de antes y que necesita minutos para no estancarse en un momento clave de su carrera.

En el Barça se entiende que su marcha facilitaría la consolidación de otros defensas que sí encajan mejor en la idea del técnico alemán. Menos rotación forzada, más claridad jerárquica y un vestuario más alineado con el proyecto. Así pues, salvo giro inesperado, Ronald Araujo está en el mercado. Y el club ya ha fijado el precio. Cuarenta millones y puerta abierta. En el nuevo Barça, nadie es intocable si no encaja.