Hansi Flick ha trasladado a Deco una duda que puede cambiar completamente la planificación ofensiva del Barça. Julián Álvarez sigue siendo uno de los nombres mejor colocados para reforzar el ataque, pero su rendimiento en el Mundial no está convenciendo al técnico alemán. Flick considera que pagar más de 100 millones exige una certeza inmediata que ahora el argentino no ofrece.
El delantero ha tenido pocas oportunidades con Argentina, pero cuando por fin fue titular ante Jordania tampoco respondió como se esperaba. Apenas generó peligro, participó poco dentro del área y no logró marcar diferencias en un partido pensado para que recuperara protagonismo. Su actuación alimentó el debate sobre si realmente puede sostener la presión de convertirse en el gran fichaje azulgrana.
El Mundial enfría una operación de 100 millones
Flick no duda de la calidad de Julián ni de su capacidad para presionar, asociarse y ocupar varias posiciones. El problema es el precio. El Atlético pretende acercarse a cifras extraordinarias y el Barça no puede permitirse otro movimiento que limite durante años su margen financiero. Por esa cantidad, el entrenador quiere un delantero capaz de decidir partidos grandes desde el primer día.
La comparación con otras alternativas también pesa. Mikel Oyarzabal ha ofrecido rendimiento inmediato con España, mientras Gonçalo Ramos, Benjamin Sesko o Junior Kroupi podrían llegar por fórmulas diferentes. Ninguno posee el mismo prestigio que Julián, pero permitirían repartir la inversión entre varias necesidades y reducir el riesgo de concentrar todo el presupuesto en un solo futbolista.
Flick exige una rebaja antes de aprobar el fichaje
Deco entiende la advertencia y no quiere romper la operación, pero deberá renegociar sus límites. El Barça podría mantener el interés si el precio baja, si Ferran Torres entra en el acuerdo o si el Atlético acepta pagos variables. Lo que Flick rechaza es convertir una apuesta condicionada por su momento actual en una obligación de 100 millones.
La realidad es que el entrenador no ha descartado públicamente a Julián Álvarez. Sin embargo, su Mundial ha debilitado una candidatura que parecía indiscutible. Con cero goles y sin una actuación dominante, el argentino todavía debe demostrar que merece convertirse en la mayor inversión del verano. Flick quiere un nueve, pero no aceptará que el Barça pague precio de estrella por un futbolista que llega rodeado de dudas.
