Alejandro Balde vive uno de los momentos más delicados desde que llegó al primer equipo del Barça. El lateral siempre ha sido considerado uno de los grandes talentos de la cantera, un futbolista con condiciones físicas diferenciales y capacidad para marcar una época en la banda izquierda. Sin embargo, su final de temporada ha dejado muchas dudas dentro del club y Hansi Flick ya empieza a perder la confianza en él.
Y es que el técnico alemán considera que el problema no está solo en el rendimiento, sino también en la actitud competitiva que ha mostrado durante algunos tramos del curso. Balde ha perdido ese desparpajo que le convertía en un jugador distinto, ha dejado de ser profundo en ataque y tampoco ha transmitido la seguridad defensiva que exige un equipo que quiere competir por todo.
Flick quiere una reacción inmediata
La realidad es que Flick todavía no da por perdido al jugador. En el Barça saben que Balde tiene condiciones para volver a ser importante y que su margen de crecimiento sigue siendo enorme. Pero el entrenador también entiende que la exigencia de este club no permite vivir eternamente de la proyección.
De este modo, el mensaje interno empieza a ser claro. Si Balde quiere seguir siendo parte del proyecto, debe recuperar intensidad, confianza y una actitud mucho más agresiva en los partidos. No basta con cumplir. El Barça necesita laterales que marquen diferencias, que corran hacia delante, que ganen duelos y que sostengan el nivel defensivo durante todo el encuentro. Además, el contexto económico del club tampoco ayuda a proteger a nadie. Si aparece una oferta importante antes de julio, la dirección deportiva tendría que estudiarla.
Una venta que ya no parece imposible
Hace unos meses parecía impensable hablar de una salida de Balde. Ahora, en cambio, el escenario ha cambiado. Su temporada irregular y el bajón final han abierto una puerta que hasta hace poco estaba completamente cerrada. Flick quiere jugadores comprometidos con su idea y no está dispuesto a esperar eternamente a que alguien recupere su mejor versión.
Así pues, Balde entra en un verano decisivo para su futuro. O cambia la actitud y vuelve a ser ese lateral atrevido que ilusionó al Barça, o el club podría empezar a valorar seriamente una venta antes de que llegue julio.
