El mercado de fichajes del Barça empieza a tomar forma, pero no todos los nombres que estaban sobre la mesa siguen teniendo el mismo peso que hace unas semanas. Y es que una de las operaciones que parecía más avanzada en los despachos ahora ha quedado en pausa por una decisión puramente técnica. Y es que Hansi Flick ha intervenido directamente y ha cambiado el rumbo de una negociación que Deco llevaba meses trabajando.

El nombre en cuestión es Alessandro Bastoni, central del Inter de Milán, cuya llegada se había planteado como uno de los grandes refuerzos defensivos del verano. Sin embargo, las dudas de Hansi Flick han cambiado las cosas por la compatibilidad con las piezas clave del proyecto, entre ellas Pau Cubarsí.

Flick prioriza velocidad y defensa en espacios abiertos

Según ha desvelado Matteo Moretto, el técnico alemán ha trasladado dudas claras sobre el encaje del italiano. No se trata de cuestionar su calidad, que es indiscutible, sino de cómo se adapta a la idea de juego que quiere implantar en el Barça. Flick busca una defensa capaz de sostenerse en campo abierto, con centrales rápidos y agresivos en la anticipación.

Bastoni EuropaPress
Bastoni EuropaPress

De este modo, el perfil de Bastoni genera interrogantes a la hora de correr hacia atrás. Es un central brillante con balón, con salida limpia y capacidad para construir desde atrás, pero no destaca precisamente por su velocidad al espacio. En un sistema donde la línea defensiva juega adelantada, esa carencia puede convertirse en un problema estructural. Especialmente si el compañero tampoco es especialmente veloz.

Cubarsí condiciona el perfil de su pareja ideal

La clave está en Pau Cubarsí. El joven central se ha consolidado como una pieza estructural del futuro inmediato del Barça, y su perfil condiciona directamente el tipo de compañero que necesita a su lado. Cubarsí destaca por su lectura de juego y colocación, pero requiere un acompañante con capacidad para corregir a la espalda.

Y es que la realidad es que Flick no quiere repetir errores del pasado. La combinación de dos centrales con características similares puede dejar al equipo expuesto en transiciones rápidas. Por eso, el técnico apuesta por un perfil más físico y veloz que complemente al canterano y equilibre la línea defensiva. Así pues, el fichaje de Bastoni, valorado en torno a los 70 millones de euros, pierde fuerza en estos momentos. Deco sigue valorando la operación, pero la última palabra la tiene Flick. Y en este Barça, cada decisión empieza a pasar por un filtro muy claro: encaje táctico por encima del nombre.