Hansi Flick ha tomado una decisión que cambia la planificación del centro del campo del Barça. La lesión sufrida por Frenkie de Jong ha terminado de reducir la confianza del técnico en el neerlandés, cuya continuidad ya generaba dudas por su irregularidad física. Flick quiere un futbolista de máxima jerarquía para dirigir al equipo y por eso ha propuesto el nombre de Rodri Hernández.
El entrenador alemán considera que el Barça no puede afrontar otra temporada dependiendo de la recuperación de De Jong. Aunque reconoce su calidad para superar líneas y conducir el balón, necesita continuidad, liderazgo y control del juego. La nueva lesión del neerlandés confirma un problema repetido y obliga al club a estudiar una solución definitiva para una posición fundamental. Flick exige además mando sin balón, capacidad para sostener al equipo en partidos grandes y una regularidad física que De Jong no ha podido garantizar últimamente esta temporada.
Flick pide a un crack mundial
Rodri aparece como la alternativa soñada después de completar un Mundial extraordinario. El centrocampista condujo a España hasta el título y fue elegido mejor jugador del torneo, confirmando que ha recuperado su mejor nivel tras superar su grave lesión de rodilla. Su capacidad para ordenar, recuperar y elegir siempre el ritmo correcto impresionó especialmente a Flick.

El técnico cree que Rodri transformaría el funcionamiento del Barça. Liberaría a Pedri de responsabilidades defensivas, permitiría que los interiores recibieran más arriba y ofrecería protección permanente a los centrales. Además, su experiencia en partidos decisivos encaja con la voluntad de construir un equipo preparado para competir inmediatamente por la Champions, no solamente para dominar en la Liga.
De Jong pierde su sitio
La operación, sin embargo, exige una inversión enorme. Rodri pertenece al Manchester City, que quiere renovarlo y no contempla facilitar su salida. El Barça necesitaría primero generar ingresos, reducir masa salarial y convencer al jugador de regresar a España. La posible venta de De Jong podría convertirse en una de las claves económicas para intentar un movimiento de semejante dimensión.
Flick ya ha trasladado su prioridad si el club debe realizar un gran esfuerzo por un centrocampista, prefiere invertirlo en un referente mundial. De Jong todavía confía en recuperarse y volver a ser importante, pero su lesión llega en el peor momento. Rodri, campeón y Balón de Oro del Mundial, representa exactamente la fiabilidad que el entrenador considera ausente en el neerlandés. El cambio de jerarquía ya está planteado.