Hansi Flick empieza a asumir que Ferran Torres puede estar viviendo sus últimos meses en el Barça. El delantero valenciano no ha recibido bien la decisión del club de aplazar hasta septiembre cualquier conversación sobre su renovación y, después de un Mundial que ha elevado todavía más su valor, escucha con atención el interés que llega desde fuera, sabiendo que le van a ofrecer mucho más dinero que en el conjunto culé.
El Barça, sin embargo, no piensa facilitar su salida. La postura es firme, ya que Ferran no se venderá por una cantidad menor a 60 millones de euros, salvo que aparezca una operación que permita acercar a Julián Álvarez. El argentino sigue siendo el gran objetivo de Flick y cualquier fórmula que incluya a Ferran podría cambiar por completo las negociaciones.
Flick asume que Ferran puede salir
Hansi Flick valora mucho al delantero de Foios, pero entiende que el escenario contractual se ha complicado. Ferran termina contrato en 2027 y el Barça ha decidido retrasar la renovación porque ampliarla ahora obligaría a pagar siete millones adicionales al Manchester City. Esa espera ha generado malestar en el jugador, que esperaba una señal clara después de su rendimiento durante la temporada y el Mundial.

La consecuencia es que el mercado empieza a moverse. PSG y otros clubes siguen atentos, mientras el Barça sabe que perder capacidad de negociación a partir de enero sería peligroso. Por eso, si Ferran transmite que no quiere renovar, Deco tendrá que estudiar ofertas este verano. Eso sí, en el club consideran que su cotización actual justifica pedir una cifra elevada después de su impacto reciente con España.
Sesenta millones o una operación por Julián
La segunda vía es mucho más ambiciosa. El Barça mantiene una oferta importante por Julián Álvarez, aunque el Atlético ha repetido que no quiere venderlo. Si las conversaciones se desbloquearan y el club rojiblanco aceptara estudiar jugadores dentro de la operación, Ferran podría convertirse en una pieza con valor suficiente para reducir parte del coste y acercar posiciones.
De este modo, Hansi Flick no quiere regalar a un delantero que ha demostrado que puede decidir partidos grandes. Si Ferran sale, el técnico espera recibir a cambio una mejora clara para el ataque. Por eso la línea roja está marcada: alrededor de 60 millones en efectivo o una operación que acerque de verdad a Julián Álvarez. El Barça puede aceptar que Ferran no continúe, pero no quiere convertir una situación contractual delicada en una venta regalada. Si nadie alcanza esas condiciones, el valenciano seguirá en la plantilla aunque la renovación continúe aparcada.