Hansi Flick empieza a asumir que Raphinha puede haber disputado ya su último partido con el Barça. El brasileño está concentrado con su selección en el Mundial y ha aplazado cualquier decisión sobre su futuro hasta que termine el torneo. Sin embargo, el renovado interés procedente de Arabia Saudí ha cambiado por completo el escenario que manejaba el entrenador alemán.
Raphinha siempre ha defendido públicamente su deseo de continuar en Barcelona, pero las cifras que preparan clubes como Al-Hilal y Al-Nassr resultan difíciles de ignorar. Los clubes saudíes pueden ofrecerle un salario muy superior al que cobra actualmente y estarían dispuestos a pagar alrededor de 80 millones de euros al Barça. Esa cantidad permitiría al club atacar operaciones que ahora parecen prácticamente imposibles.
La negociación comenzará después del Mundial
El extremo no quiere que el mercado interfiera en su participación con Brasil. Por eso, ha comunicado que no escuchará propuestas ni celebrará reuniones definitivas hasta que termine el Mundial. Una vez concluya su participación, su entorno estudiará las condiciones económicas y deportivas de Arabia Saudí antes de trasladar una decisión al Barça.
Flick conoce el movimiento y ya trabaja contemplando una plantilla sin Raphinha. El alemán lo considera uno de sus líderes y valora especialmente su presión, intensidad y capacidad goleadora. Sin embargo, también entiende que el club necesita realizar una gran venta para financiar el fichaje de un delantero centro. La salida del brasileño puede convertirse en la llave para intentar incorporar a Julián Álvarez.
El Barça ya prepara una alternativa para la izquierda
La dirección deportiva tampoco quiere quedar expuesta si Raphinha acepta marcharse. La llegada de un extremo izquierdo o la consolidación de otro atacante en esa posición permitirían reconstruir el frente ofensivo. Flick perdería a uno de sus futbolistas más fiables, pero ganaría margen para incorporar al nueve y a otros jugadores que considera importantes.
La realidad es que Raphinha todavía no ha firmado con ningún club saudí y su continuidad no está oficialmente descartada. No obstante, su decisión de negociar después del Mundial ha encendido todas las alarmas. Flick ya no puede preparar la próxima temporada dando por segura su presencia. Si la oferta alcanza las cantidades esperadas y el brasileño acepta el contrato, su último encuentro con el Barça ya habría quedado atrás.
