Hansi Flick ha bajado el pulgar a las cuatro alternativas que Deco ha puesto sobre la mesa para reforzar el puesto de delantero centro. Dusan Vlahovic, Vangelis Pavlidis, Omar Marmoush y Fisnik Asllani han sido estudiados, pero ninguno convence al técnico alemán como una mejora clara respecto a Ferran Torres. Flick está enfadado porque no quiere fichar simplemente por incorporar un nueve.
La referencia sigue siendo Julián Álvarez, el delantero que mejor encaja en el modelo por movilidad, presión y capacidad asociativa. Si esa operación no prospera, Flick prefiere mantener a Ferran Torres antes que gastar una cantidad importante en un futbolista que no eleve el nivel. El valenciano viene de marcar 21 goles y ha demostrado que puede rendir tanto de titular como desde el banquillo.
Los cuatro nombres de Deco no convencen
Vlahovic aporta área, remate y presencia física, pero genera dudas por su participación fuera del área. Pavlidis impresionó con sus goles y ofrece fiabilidad como finalizador, aunque Flick tampoco lo considera suficientemente completo. Asllani es joven, potente y mucho más económico, pero todavía necesita crecer antes de asumir la responsabilidad ofensiva de un equipo que compite por todos los títulos.

Marmoush es el perfil más estelar. Tiene velocidad, capacidad para atacar espacios y experiencia en contextos exigentes, pero tampoco responde exactamente al delantero asociativo que busca Flick. El entrenador necesita alguien capaz de conectarse con Pedri y Lamine Yamal, presionar bien y aparecer entre líneas. No basta con acumular goles si la estructura ofensiva pierde fluidez.
Ferran vuelve a ganar fuerza para Flick
La comparación con Ferran Torres pesa cada vez más. El valenciano conoce los automatismos, ataca constantemente la espalda de los centrales y trabaja sin balón para liberar a Lamine Yamal. Además, puede jugar en las tres posiciones ofensivas. Sustituirlo por un especialista que marque una cantidad similar pero aporte menos movilidad sería, para Flick, gastar dinero sin solucionar realmente ningún problema.
Por eso ha pedido a Deco que no se precipite. Vlahovic, Pavlidis, Marmoush y Asllani pueden ser buenos delanteros, pero ninguno garantiza superar inmediatamente a Ferran en el contexto del Barça. Flick acepta esperar, apostar por Hamza Abdelkarim o incluso utilizar a Dani Olmo como falso nueve antes que aprobar una operación que no le convenza. El mensaje es contundente: si Julián no llega, el fichaje debe ser realmente diferencial. De lo contrario, Ferran seguirá ocupando el puesto y el dinero se reservará para una oportunidad mejor, cuando el mercado ofrezca una solución que realmente cambie el ataque azulgrana.