Gigi Dall’Igna tiene muchas sospechas de que la última operación a la cual se sometió Marc Márquez, hace unos pocos meses, le ha dejado claramente ‘tocado’. La intervención fue un éxito, como aseguró el doctor encargado de operarlo, pero la triste realidad es que ya han pasado prácticamente seis meses, y todavía no se la ha podido ver a su mejor nivel. Así quedó comprobado durante los test de pretemporada, y en el primer Gran Premio del año, celebrado en Tailandia.

Al margen del desafortunado incidente que sufrió el domingo, y que le obligó a retirarse, el ‘93’ no ocultó que no se acabó de encontrar cómodo con la moto en ningún momento, y no pudo pilotar de la manera tan agresiva que le gusta. Incluso, se vio obligado a hacer una serie de modificaciones en la aerodinámica de la Desmosedici GP 26 para lograr que fuera más ligera, y que no tuviera tantas molestias en la zona afectada, que le continúa dando problemas.
Pero, para el líder del equipo de ingenieros de Ducati, esta intervención ha sido muy complicada para el de Cervera a nivel psicológico. Para empezar, porque llegó en el peor momento posible, tan solo una semana después de haberse proclamado campeón de MotoGP por primera vez en seis años. Tenía que ser una etapa de euforia y alegría máxima, y en cuestión de unos pocos días, volvieron los días difíciles, con dolor y un largo periodo de rehabilitación.
Una cosa que, de manera inevitable, mermó su confianza y provocó que la felicidad por la conquista de su séptimo título en la categoría reina fuera muy breve. Aparte, tampoco ayudó que justamente fuera en el momento en el cual se encontraba en un estado de forma sensacional, arrasando a todos los rivales, y destrozando toda clase de récords. Y esto también sirvió para que competidores como Pedro Acosta o Marco Bezzecchi aprovecharan su ausencia.

Durante el tiempo en el cual Márquez estuvo de baja, ambos obtuvieron grandes resultados, ganando confianza, y presentándose como claros rivales en la pelea por el trofeo.
Dall’Igna espera que Márquez se recupere anímicamente
Dall’Igna no tiene ninguna duda de que Márquez todavía es el mejor piloto de MotoGP, y con mucha diferencia, y que a pesar de no tener la mejor moto ahora mismo, logrará compensarlo con su talento y su experiencia.
Pero, primero, será necesario que se recupere a nivel psicológico de este contratiempo tan importante que sufrió en el Gran Premio de Indonesia.