La apuesta de Gigi Dall’Igna por Marc Márquez no ha pasando desapercibida dentro de Ducati. El ingeniero italiano fue uno de los grandes impulsores de la llegada del piloto español al entorno de Borgo Panigale y, desde entonces, se ha mantenido muy cerca del nueve veces campeón del mundo en la toma de decisiones. Una postura que dentro de la marca italiana empieza a generar incomodidad en algunos sectores.

Dall’Igna siempre ha defendido que Márquez es uno de los pilotos con mayor talento que ha visto nunca en MotoGP. Por eso apostó personalmente por darle una moto competitiva dentro del universo Ducati. Aquella decisión fue arriesgada, pero el ingeniero italiano estaba convencido de que el español podía marcar diferencias y hasta ahora ha tenido más razón que un santo.

Una apuesta personal que todavía divide opiniones en Ducati

El problema es que esa apuesta ha acabado convirtiéndose en una cuestión muy personal. Dentro de Ducati hay voces que consideran que Dall’Igna ha colocado a Márquez en el centro del proyecto y que muchas decisiones deportivas se están tomando pensando especialmente en él.

Marc Márquez Ducati

Ese trato cercano no gusta a todos dentro de la fábrica italiana. Ducati cuenta con varios pilotos de enorme nivel y algunos sectores del equipo consideran que el proyecto debería mantenerse completamente equilibrado, sin que ningún piloto tenga un peso especial en las decisiones. En ese contexto, la figura de Dall’Igna queda directamente ligada al éxito o al fracaso de esta apuesta.

El prestigio de Dall’Igna está en juego

El ingeniero italiano es una de las figuras más respetadas dentro del paddock de MotoGP y ha sido clave en el dominio técnico que Ducati ha mostrado en los últimos años. Sin embargo, su fuerte respaldo a Márquez hace que ahora su prestigio también dependa en parte de lo que ocurra en pista. Si el piloto español logra devolver a Ducati más títulos y grandes resultados, la apuesta de Dall’Igna quedará completamente justificada. Pero si el proyecto no alcanza las expectativas, dentro de la fábrica podrían empezar a cuestionar si esa decisión fue realmente la correcta.

Por eso, más allá del rendimiento deportivo, esta relación se ha convertido en algo más profundo. Dall’Igna no solo apostó por Márquez como piloto, sino que también puso parte de su propio prestigio profesional en esa decisión. En Ducati lo saben perfectamente, de modo que si Márquez triunfa, la figura de Dall’Igna saldrá aún más reforzada. Pero si las cosas no funcionan, la presión interna sobre el ingeniero italiano podría crecer mucho más de lo que hoy parece.