El centro del campo vuelve a convertirse en uno de los grandes focos del verano azulgrana. Aunque Frenkie De Jong sigue siendo uno de los nombres importantes dentro de la plantilla, cada vez son más las señales que apuntan a que el Barça ya está preparando el siguiente paso. No porque exista una ruptura inmediata ni porque el neerlandés esté fuera del proyecto, sino porque el club quiere empezar a construir alternativas reales para el futuro.
Y en ese contexto aparece un nombre que durante mucho tiempo ha pasado mucho más desapercibido que otros compañeros de generación. No ha sido el canterano más mediático ni el que más ruido ha generado alrededor de La Masia, pero internamente lleva meses acumulando confianza del entrenador.
Flick lleva tiempo observándolo y lo ve como una pieza distinta
Tommy Marqués explicaba recientemente que se trata de un perfil especialmente tranquilo, paciente y poco dado a llamar la atención. De hecho, no era uno de esos jugadores que parecían destinados desde muy jóvenes a llegar obligatoriamente al primer equipo. Su crecimiento ha sido mucho más silencioso.
Sin embargo, dentro del club destacan que ha aprovechado cada entrenamiento con la élite para ganar peso. Aunque apenas ha tenido presencia oficial, solo unos minutos con el primer equipo, sí ha vivido muy cerca del día a día de Hansi Flick y ha compartido muchas sesiones con jugadores consolidados. Entre ellos, uno especialmente importante, como lo es Frenkie De Jong.
La salida de Casadó puede abrir una puerta inesperada
Dentro del Barça entienden que el futuro del centro del campo también dependerá de movimientos que todavía no están cerrados. Uno de los escenarios que se contempla es una posible salida de Marc Casadó, algo que abriría espacio para que perfiles más jóvenes ganen sitio dentro de la rotación. Y ahí es donde este jugador empieza a aparecer con fuerza.
La idea no sería convertirlo inmediatamente en el nuevo De Jong ni darle el peso del equipo desde el primer día. Lo que gusta es otra cosa: capacidad para interpretar el juego, paciencia con balón y una evolución que internamente consideran mucho más madura de lo que parecía hace un año. Frenkie sigue siendo presente. Pero en el Barça empiezan a mirar hacia delante y la sensación es que el relevo que más convence ahora mismo no sería ni Gavi ni Marc Bernal. Sería uno de esos nombres que llevan tiempo creciendo en silencio.