Flick, el primero en saber que el nueve mejor que Julián Álvarez cuesta la mitad y marca el doble de goles

Hansi Flick ha recibido una alternativa para el puesto de delantero centro. Victor Osimhen aparece en el mercado con una valoración cercana a los 76 millones de euros, muy por debajo de los más de 130 millones que podría costar Julián Álvarez. El técnico alemán conoce que el nigeriano ofrece un perfil distinto, más físico y orientado directamente al gol.

La comparación resulta llamativa por sus números. Osimhen cerró la temporada como referencia del Galatasaray, atacando el área, dominando a los centrales y manteniendo una producción goleadora superior a la del argentino. Julián Álvarez aporta capacidad de asociación, presión y movilidad, pero el africano ofrece aquello que más echa de menos el Barça: un rematador que convierta en goles los centros de Lamine Yamal.

Osimhen cuesta casi la mitad

El Galatasaray ha tasado a su estrella en 76 millones, una cantidad elevada pero todavía asumible si el Barça logra cerrar varias salidas. La cifra contrasta con las exigencias del Atlético, que no quiere negociar por Julián y ha rechazado propuestas enormes. Flick empieza a asumir que insistir únicamente en el argentino puede bloquear toda la planificación ofensiva.

Osimhen | Galatasaray
Osimhen | Galatasaray

Osimhen también llegaría con experiencia en grandes escenarios, potencia para atacar espacios y capacidad para fijar defensas atrás. Su presencia permitiría a Lamine jugar con una referencia constante dentro del área y liberaría a Pedri para buscar pases verticales. Además, su agresividad sin balón encaja con la presión alta que exige el cuerpo técnico alemán.

Flick descubre una alternativa más goleadora

La principal duda está en la viabilidad económica y salarial. El Barça tendría que convencer al Galatasaray y buscar la forma de encajar el sueldo del nueve nigeriano. Tampoco se trata de un delantero tan asociativo como Julián, por lo que Flick debería adaptar algunos movimientos. Sin embargo, el volumen de goles compensa muchas de esas limitaciones y cambia el debate interno.

Flick había señalado a Julián como su prioridad absoluta, pero ahora sabe que existe un nueve que marca más y cuesta prácticamente la mitad. Osimhen no ofrece la misma versatilidad, aunque sí una amenaza más directa dentro del área. Si el Atlético mantiene una valoración inalcanzable, Deco tendrá argumentos para abandonar esa negociación y concentrar los esfuerzos en el nigeriano. Por 76 millones, el Barça incorporaría un delantero en plena madurez, acostumbrado a soportar la responsabilidad ofensiva y diseñado para aprovechar el servicio de Lamine. La alternativa ya no parece un plan secundario, sino una oportunidad que puede obligar a Flick a reconsiderar sus prioridades.