Hans-Dieter Flick tuvo que tomar algunas decisiones dolorosas en el mercado estival. Porque, a pesar de la buena relación que mantenía con varios jugadores, no había espacio para todos, y si quería traer caras nuevas, era obligatorio reducir el tamaño de la plantilla, para ahorrarse salarios y obtener ingresos. Y un ejemplo de esto fue Marcus Rashford, quien había mostrado su intención de permanecer en el Barça, donde se encontraba muy cómodo y se adaptó realmente rápido. Aparte, tenía un coste muy accesible, de 30 millones de euros, la opción de compra que pactaron con el Manchester United.
Sus actuaciones fueron realmente convincentes, y no se puede decir que mostrara un mal rendimiento. Pero su elevada ficha, su avanzada edad y su tendencia a desaparecer en momentos importantes llevaron al técnico alemán a decantarse por dejarlo escapar. Y el tiempo le ha dado la razón, viendo el sensacional rendimiento que han mostrado los dos futbolistas que llegaron en su lugar, para ocupar el ataque, Anthony Gordon y Karim Adeyemi.
Y otro ejemplo más que podemos mencionar es el de Marc Casadó. Aunque fue indispensable para ‘Hansi’ en su primera campaña en el banquillo del Spotify Camp Nou, no consiguió mantener la regularidad, y acabó siendo la última opción en las rotaciones. Con el fichaje de Rodrigo Hernández, sus opciones de jugar pasaron a ser totalmente nulas, y esto provocó que Joan Laporta y Deco lo ofrecieran a una larga lista de clubes.

Sin embargo, la tarea de encontrarle un comprador se complicó más de lo previsto, y no se resolvió hasta el último día del mercado estival. Y no pudieron darle salida de manera definitiva, así que se tuvieron que conformar con una cesión al Deportivo de La Coruña. Una vía que no acababa de seducir al centrocampista de 23 años, quien no quería abandonar el Barça, y en caso de hacerlo, esperaba marcharse a un equipo donde pudiera continuar peleando por títulos, y disputando la Champions League.
Además, la mala suerte se ha vuelto a cruzar en el camino del internacional español, quien ya se había consolidado como titular indiscutible en Riazor. Porque ha sufrido una grave lesión, que le alejará de los terrenos de juego durante mucho tiempo.
Casadó, tres meses de baja
El diario ‘Marca’ ha confirmado los peores pronósticos, y Casadó ha tenido que pasar por el quirófano para operarse de la clavícula. Un contratiempo serio, que le obligará a estar un mínimo de tres meses de baja.
Sin duda, este 2026 no está siendo el año de Sant Pere de Vilamajor…