La FIFA ha sancionado a la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) con una multa de 18.000 euros por los cánticos islamófobos que se escucharon durante el partido amistoso entre España y Egipto, disputado el 31 de marzo en el estadio de Cornellà. Además de la sanción económica, la selección española deberá disputar el próximo partido amistoso que juegue como local con una reducción del 15 % del aforo. Los incidentes se produjeron cuando una parte de la gradería entonó cánticos como "Musulmán el que no bote", que se repitieron en varias ocasiones durante el partido. La situación obligó a activar el protocolo contra el racismo, con mensajes en el videomarcador y avisos por megafonía para advertir a los aficionados que se abstuvieran de comportamientos discriminatorios.
La sanción no afectará al partido contra Inglaterra
La resolución del Comité Disciplinario de la FIFA se acordó el 4 de agosto, pero no se ha hecho firme hasta ahora, después de que la RFEF presentara un primer recurso, el cual ha sido rechazado. La RFEF considera que activó los mecanismos necesarios para frenar los incidentes y mantiene la intención de seguir impugnando la sanción a través del TAS. La reducción de aforo no afectará al partido oficial contra Inglaterra del próximo 15 de noviembre en el Metropolitano, correspondiente a la Liga de las Naciones, sino que se deberá aplicar en un amistoso. La FIFA, sin embargo, permite destinar las localidades afectadas a colectivos que puedan acceder de manera regulada, como niños, tal como ya se ha hecho en otros casos similares.

La investigación se inició después de que el árbitro búlgaro Georgi Kabakov recogiera los incidentes en su informe. Según el documento, en el minuto 47 recibió un aviso del director del estadio sobre comportamientos racistas contra personas musulmanas en un sector de la gradería situado detrás de la portería del equipo visitante. Después del episodio, se emitió un aviso por megafonía y se proyectó un mensaje en el videomarcador para advertir a los aficionados que los comportamientos discriminatorios están prohibidos. La RFEF también condenó públicamente los incidentes, que fueron investigados por los Mossos d'Esquadra. A pesar de las medidas adoptadas durante el partido, la FIFA ha considerado que los hechos constituyen una infracción de su Código Disciplinario y ha impuesto una sanción al organismo federativo español.
El comunicado de sanción de la FIFA
"Se ordena a la parte demandada que pague una multa de 20.000 dólares (18.000 euros) y que dispute el próximo partido amistoso de la selección absoluta masculina (fútbol 11) como local con el aforo limitado. Durante el partido objeto de esta sanción, la parte demandada deberá mantener cerrado, como mínimo, el 15 % (quince por ciento) de las localidades disponibles. Este cierre deberá aplicarse preferentemente en las gradas situadas detrás de las porterías.

Como alternativa al cierre del 15 % (quince por ciento) de las localidades disponibles, la parte demandada podrá, con la aprobación previa de la FIFA, ocupar este porcentaje de asientos con grupos comunitarios y/o colectivos de interés específico (como familias, estudiantes u organizaciones contra la discriminación). El plan de ocupación propuesto deberá incluir medidas contra la discriminación (por ejemplo, que los espectadores lleven camisetas con mensajes contra la discriminación y/o exhiban pancartas en el mismo sentido). La parte demandada deberá presentar este plan de ocupación a la FIFA, como máximo, 15 días antes de la celebración del partido, para que lo apruebe".