El VAR, en su definición base, es una herramienta fantástica para mejorar el fútbol, para minimizar los errores humanos y convertir el deporte rey en más justo. El problema es que el VAR no está siendo usado de forma correcta, lo que semana tras semana provoca que las quejas se multipliquen. Y en Italia han pasado al siguiente nivel, con la salida a la luz de un auténtico escándalo arbitral que puede remover los cimientos del fútbol italiano.
El epicentro de la polémica es el exárbitro Gianluca Rocchi, hasta ahora el encargado de las designaciones arbitrales del fútbol italiano, después de una denuncia del exasistente Domenico Rocca, que acusa a Rocchi de delito de concurso en fraude deportivo. La reacción de Rocchi fue instantánea, ya que decidió autosuspenderse del cargo mientras dure la investigación. "Apartarme es una decisión dolorosa, difícil, pero compartida con mi familia, pero volveré indemne y más fuerte que antes", afirmó el excolegiado.

Gestos secretos en la sala VAR
El primer punto de la investigación se centra en la imparcialidad del VAR en algunos partidos. Según denuncia el exárbitro Pasquale De Meo, que crearon unos gestos, como el piedra, papel o tijera, como si fueran un código secreto. "Eran gestos decididos en reuniones reservadas de los árbitros que se establecían cada semana. Por ejemplo, uno era el de ‘piedra-papel-tijera’. El hecho de hacer gestos desde los ventanales era una costumbre. Todos lo sabían y lo vivían con malestar", ha afirmado De Meo.
Los investigadores están intentando descifrar si estos gestos iban encaminados a favorecer a equipos específicos o si se trataba de defender la carrera de ciertos árbitros, evitar que se señalaran errores graves para manipular las evaluaciones de rendimiento.

Las supuestas designaciones a dedo de Rocchi, bajo investigación
El otro punto de la investigación se centra en las designaciones lideradas por Rocchi, con dos partidos bajo sospecha, ambos con el Inter de Milán como protagonista. Son el partido de liga de los neroazzurri contra el Bolonia y la vuelta de las semifinales de la Coppa de Italia contra el Milan, ambos de la temporada pasada. La investigación mira con lupa la figura del árbitro Daniele Doveri, supuestamente un colegiado que no es del agrado del Inter de Milán y que habría sido designado para las semifinales de la Coppa para evitar que dirigiera la final.
Antes estas informaciones, que cada día pasan van a más, el Inter de Milán no ha dudado en salir al paso. "No tenemos árbitros que nos sean favorables o desfavorables. Estamos seguros de que el Inter no está implicado en esta situación ni lo estará en el futuro", han declarado a Reuters desde el club.