Felix Nmecha se había convertido en la alternativa que José Mourinho manejaba para reforzar el centro del campo si Aurélien Tchouaméni terminaba saliendo este verano. El alemán encajaba por potencia, llegada, conducción y capacidad para jugar en varias alturas del centro del campo, pero la aparición del Bayern de Múnich amenaza con romper una operación que el Real Madrid llevaba semanas preparando.
El interés bávaro no es superficial. Desde Alemania aseguran que el Bayern ya ha contactado con el entorno del futbolista para conocer sus condiciones y estudiar un movimiento. El Bayern lo considera una pieza ideal para renovar su medular a medio plazo y quiere posicionarse antes de que otros grandes conviertan su situación en una subasta difícil de controlar.
El Bayern se adelanta por el centrocampista que quería Mourinho
Nmecha ha ganado fuerza durante el Mundial con Alemania. Su despliegue físico, capacidad para romper líneas y último pase han confirmado que puede asumir responsabilidades en partidos importantes. Ante Costa de Marfil participó en la remontada y terminó dando la asistencia decisiva en una actuación que aumentó todavía más el interés de los clubes que ya seguían su evolución.
Mourinho veía en él una solución distinta a Tchouaméni. No es un mediocentro puramente defensivo, pero aporta recorrido, físico y llegada desde segunda línea. Su fichaje permitiría construir un centro del campo más agresivo y vertical. Sin embargo, el Borussia Dortmund acaba de renovarlo hasta 2030 y no tiene intención de facilitar una salida barata este verano.
El precio y la competencia bloquean la operación
El contrato incluye una cláusula de 80 millones válida desde 2027, mientras el Dortmund puede exigir ahora una cantidad incluso superior. El Real Madrid no quería acercarse a esas cifras y confiaba en negociar una operación más económica. La entrada del Bayern cambia el escenario porque ofrece continuidad en Alemania, un proyecto competitivo y una adaptación mucho más sencilla.
La realidad es que Nmecha no estaba cerrado y Tchouaméni todavía no ha sido vendido, pero el plan alternativo de Mourinho se complica. El Bayern ha irrumpido antes de que el Real Madrid tomara una decisión definitiva y puede dejarlo sin su sustituto preferido. Si el francés termina saliendo, el club deberá elevar su oferta, acelerar contactos o buscar otro centrocampista. Esperar demasiado puede convertir una oportunidad controlada en otra operación perdida durante las próximas semanas.