Endrick, tras su estallido en el Olympique de Lyion, tiene las cosas muy claras y ya ha dicho que no regresará al Real Madrid mientras no se concrete la venta de jugadores que bloquean su posición. En la plantilla actual, con Gonzalo como delantero suplente y Mbappé como titular, el brasileño no ve espacio para desarrollarse en la posición de 9. Además, en la banda derecha, donde podría adaptarse como extremo, se encuentran Mastantuono y Rodrygo, jugadores con los que la competencia limitaría significativamente sus minutos de juego.
El mensaje de Endrick es que no quiere quedarse en el equipo el próximo curso si su protagonismo no está asegurado. Sabe que para progresar necesita minutos y confianza, y por eso condiciona su regreso a la confirmación de alguna venta que abra hueco en el ataque del equipo. De este modo, deja claro que su prioridad, ahora mismo, son los minutos y no perseguir el deseo de jugar en el Madrid.
La situación en la delantera blanca
El Real Madrid enfrenta un dilema importante. Endrick es considerado uno de los talentos con mayor proyección de Europa, pero su integración se ve bloqueada por la jerarquía actual del equipo. Con Mbappé indiscutible como titular y Gonzalo consolidado como suplente, los minutos para un jugador joven serían muy limitados. Además, la presencia de Rodrygo y Mastantuono en banda derecha reduce aún más las opciones de Endrick de contar con oportunidades.

Los movimientos de salida en el club se vuelven esenciales para gestionar su futuro. Endrick no quiere improvisaciones ni esperar a ver si surgen oportunidades de forma natural: quiere garantías de que podrá ser protagonista, y solo entonces aceptará volver a vestirse de blanco. Esta postura refleja la madurez de un jugador que, pese a su edad, ya entiende la importancia de un proyecto claro para su crecimiento.
Un mensaje claro al Real Madrid
El brasileño deja un aviso al club ya que su regreso no será automático. Endrick prioriza el juego y los minutos por encima de estar en uno de los equipos más importantes del mundo. Si el club logra cerrar la venta de Rodrygo o Gonzalo, se abrirá la puerta a su vuelta y podrá convertirse en un activo importante del equipo, como está demstrando en Lyon.
Mientras tanto, el Real Madrid deberá evaluar su planificación deportiva y las posibles salidas del ataque. La decisión de Endrick deja claro que la integración de jóvenes talentos requiere movimientos muy bien pensados y que, sin ellos, el brasileño preferirá esperar en otro destino antes que ocupar un papel secundario en el banquillo del Santiago Bernabéu.