La situación de Eduardo Camavinga en la selección de Francia ha dado un giro preocupante con el paso de los últimos meses. El centrocampista del Real Madrid, que hasta hace poco parecía una pieza fija en el futuro del combinado nacional y en el del Real Madrid, ha perdido protagonismo y empieza a ver peligrar su sitio en las grandes citas. Especialmente de cara a este Mundial de 2026.
Desde Francia apuntan a un cambio de tendencia importante en la planificación de Didier Deschamps. El seleccionador ya no ve a Camavinga como una apuesta segura, especialmente tras sus últimas actuaciones con el Real Madrid en Champions y en liga, donde no ha logrado ofrecer la regularidad esperada. Más bien ha cometido errores de forma demasiado habitual.
Zaïre-Emery le gana terreno en el combinado galo
En paralelo, otro nombre ha emergido con fuerza como el de Warren Zaïre-Emery. El joven centrocampista del Paris Saint-Germain ha sabido aprovechar sus oportunidades y se ha consolidado como una alternativa cada vez más fiable para Francia.
Su crecimiento ha sido constante, y su capacidad para rendir con regularidad en partidos exigentes con el PSG ha convencido al cuerpo técnico. Frente a eso, Camavinga no ha conseguido mantener un nivel estable, algo que penaliza especialmente en una selección con tanta competencia y que aspira a ganarlo todo. Deschamps prioriza perfiles que le den seguridad en torneos cortos, donde cada detalle cuenta. En ese contexto, Zaïre-Emery aparece como una opción más sólida en estos momentos.
El Mundial está en grave peligro
El gran problema para Camavinga no es solo perder protagonismo, sino el momento en el que ocurre. Con el Mundial cada vez más cerca, las decisiones empiezan a definirse y la confianza del seleccionador es clave. Las dudas generadas tras algunos partidos importantes, especialmente en Champions, han pesado en la valoración del técnico. La sensación es que, ahora mismo, incluir a Camavinga en la lista podría interpretarse como una apuesta arriesgada.
Mientras tanto, otros jugadores siguen ganando terreno y consolidando su posición, lo que complica aún más su situación. Así pues, el escenario es que Camavinga ha pasado de ser un jugador fijo en la convocatoria de Francia, a ser una seria duda de cara al futuro más cercano. Si no logra recuperar su mejor versión en las próximas semanas, su presencia en el Mundial podría quedar seriamente comprometida.
